Por Rosana Villegasvillegas.rosana@diariouno.net.ar
El hombre de 67 años fue testigo de un accidente en Guaymallén. Enfurecido, bajó de su auto con un arma de fuego. Tras dispararle a uno de los implicados en el hecho, se fue en su auto y volvió con la picana eléctrica. Fue detenido.
Tras un choque, disparó con un arma y usó una picana

“Estaba enfurecido, fuera de sí, desencajado”. Esa descripción aplicaron algunos testigos que ayer vieron a un automovilista que, sin participar en un choque en Guaymallén –y en principio de pura solidaridad con el afectado–, frenó, insultó a quien habría provocado el accidente, detuvo su auto y bajó empuñando un arma con la que le apuntó y disparó. Afortunadamente el proyectil no hirió al destinatario, pero aterró a los presentes. Tras el disparo el irritado conductor de 67 años, abandonó la escena del accidente y volvió más tarde, esta vez amenazando a quien había insultado con una picana eléctrica. Por sus amenazas y por la peligrosidad de sus actos, fue detenido y enviado al Cuerpo Médico Forense para que los profesionales determinaran si estaba en sus cabales en el momento del hecho.Cerca de las 12.40 de ayer, en el cruce de calle O’Brien y Costanera, de Guaymallén, colisionaron un Ford Taunus, conducido por Raúl Roldán (53) y llevaba de tiro un carro, y un Chevrolet Prisma que lo impactó de atrás. Al parecer, el segundo de los automovilistas habría aducido que chocó porque no pudo ver que el carro se detuvo porque no le funcionaban las luces indicadoras del freno.