Por Enrique [email protected]
La mujer por fin logró respuesta a sus presentaciones y fue detenido Esteban Giovanini. El 19 de setiembre el hombre atacó a la hija mayor del matrimonio, de 14 años. Este viernes iba a ser llevado al penal.
Tras denunciar 18 veces a su esposo golpeador y acudir a Diario UNO, Iris Lucero ahora tiene custodia policial
Después de denunciar a su ex marido 18 veces y de haber sufrido golpes ella y una de sus hijas, finalmente logró que el agresor fuera detenido. “Yo no voy a ser parte de las estadísticas mortales”, dijo ayer al mediodía la mujer, después de salir por enésima vez de la fiscalía.
Iris Lucero tiene 45 años, cuatro hijos y 18 denuncias en contra de su ex marido. La primera, por lesiones y amenazas, fue radicada el 25 de noviembre. Recién ayer el hombre, Esteban Giovanini, fue detenido.
Es desenvuelta y de carácter firme, pero eso no le sirvió mucho a Iris para que sintiera durante los últimos 10 meses que su vida y la de sus hijos estaban en riesgo. “Yo no estoy dispuesta a ser parte de las estadísticas de violencia de género, a que un día me velen y a mis hijos los manden a la DINAF (sic)”, dice.
Iris tiene tres hijos en común con el hombre que ahora es su amenaza. Esos chicos tienen 10, 11 y 14 años. Ella los mantiene, ya que el que fuera su marido no aporta nada, a pesar de que siguió viviendo en la casa familiar durante muchos meses aunque ya estaban separados de hecho.
Eso no es lo más grave, según las causas abiertas en la Justicia de familia y en la penal. Además de amenazas de muerte –“te voy a llenar la cabeza de plomo” fue sólo una de ellas– las dos situaciones más graves se produjeron el 25 de noviembre del año pasado y el 19 de setiembre último.
La primera fue un ataque físico del hombre a su ex mujer. “Me agarró en el baño y me empezó a pegar hasta que caí desmayada”, recordó Iris. El de setiembre fue contra la hija mayor de ambos, de 14 años. “Le pegó un golpe en la cara, la llevó a patadas hasta el dormitorio y ahí la quiso ahorcar”, contó. Después recordó detalles angustiantes: “Yo estaba en mi trabajo, en la fotocopiadora del hospital Perrupato, y uno de los chicos me llamó y yo escuchaba los gritos”.
Cuando Iris llegó desesperada a su casa, en el barrio Santa Rita, de La Colonia, su ex marido ya se había ido. “La agresión a mi hija fue calificada de lesiones leves dolosas agravadas por el vínculo, pero eso que se considera leve siempre está al borde de un homicidio, porque es sólo un golpe mal dado”, dijo la mujer.
Recién el 22 la menor fue revisada oficialmente “porque no había médico policial” y el 25 se ordenó un allanamiento. “En la mañana del 26 lo detuvieron y a las 12 del mediodía ya estaba libre y me estaba amenazando por teléfono”, contó.
Pese a que ese día el hombre recuperó la libertad, pero con una estricta orden de exclusión del hogar y prohibición de acercamiento, en la madrugada de ayer volvió a la carga. “Fue a casa y pateaba el portón de ingreso y las persianas, como tratando de entrar. Los niños y yo nos refugiamos en una habitación trasera y estuvimos toda la noche sin dormir”, contó Iris, que ayer a la mañana hizo una denuncia más.
“Denuncié esto tantas veces que hay causas abiertas en todas las fiscalías”, dijo la mujer. Ayer al mediodía finalmente se ordenó y se detuvo al hombre y se dispuso custodia policial en la casa y en el lugar de trabajo de Iris. “Me dijeron que lo llevarán al penal mañana, ya que ahora se han acumulado las denuncias y hay antecedentes”, dijo.
El infiernoHay algunos detalles en esta historia de violencia que son difíciles de entender. “Mis hijos ya no podían ir más a la escuela y recibían clases en mi domicilio, porque todos temían una agresión del padre”, contó Iris.
Además entre la agresión a la hija mayor y la primera orden de detención “tuvimos que abandonar la casa y estar escondidos, porque mi ex marido nos buscaba por todos lados”, dijo la mujer.
Iris Lucero insistió en que “no seré parte de una estadística” y acotó que “hombres como este no son un riesgo para su pareja, sino para toda la sociedad”. Además indicó que el martes próximo será recibida en la Comisión de Derechos y Garantías de la Legislatura, en donde contará su caso y remarcará la lentitud para darle una solución, “porque esto es un problema que afecta a toda la sociedad”.
►Diez meses. De noviembre a setiembre. Las 18 denuncias de Iris Lucero fueron realizadas desde fines del año pasado hasta hace pocos días. Hay causas en la Justicia de familia y en la penal.
“Que se conozca el caso”Iris Lucero insiste en que quiere “que se conozca el caso, que sirva como ejemplo”. Da su nombre y expone su rostro para que no haya dudas. Nombra también a Esteban Alberto Giovanini, su ex marido, el hombre a quien ha denunciado.
Subraya la violencia del sujeto y también “la lentitud de la Justicia” para dar respuestas a casos como el suyo. “Quiero que salga todo, que se conozca”, dice. Por eso es que ayer no tuvo problemas en hablar ante la prensa y contar sus padecimientos y todo lo que hizo para que finalmente su agresor fuese detenido.




