La mezcla de alcohol, rencores y armas de fuego le jugó una mala pasada en la madrugada de este domingo a un hombre de 31 años, que fue baleado en San Rafael. El sujeto, que era buscado por la justicia, quiso ir a increpar a un vecino por problemas de larga data y resultó baleado por el hijo de éste en la cabeza, por lo que tuvo que se operado e internado.
Tenía antecedentes, quiso pelear con un vecino y fue baleado por un menor
Cerca de las 3 de la mañana de este domingo, un llamado al teléfono de emergencias -911- motivó que un móvil policial se dirigiera a una vivienda de Calle larga Vieja y Calle 1, en Cañada Seca, San Rafael, donde se encontraron con un adulto herido y sangrando en la cabeza -daño en el pabellón auricular izquierdo-. Al identificarlo se dieron cuenta que se trataba de un hombre de 31 años, con tres pedidos de captura pendientes que databan del año 2017, por lo que lo trasladaron al hospital Schestakow y quedó alojado con custodia uniformada.
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Los hechos se suscitaron cuando el herido se reunió con unos amigos a beber alcohol, y en un momento determinado decidió ir con sus compinches a increpar a un vecino con quien había tenido diferencias días anteriores. Una vez en el domicilio comenzaron a causar problemas, hasta que un menor armado, el hijo del propietario, de 13 años, quiso poner fin al asunto disparándole al sindicado, con una carabina calibre .22LR, dejándolo herido en la cabeza.
En el sanatorio de la ciudad de San Rafael el médico de guardia lo diagnosticó al hombre baleado con "traumatismo de cráneo (TEC) grave con arma de fuego y proyectil alojado", por lo que quedó internado para ser operado, siendo su estado delicado.




