El taxista Claudio Rímolo (38), luego de presentarse este martes a la mañana en la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas N° 2 de la Ciudad de Buenos Aires y negarse a declarar, quedó imputado por daños y lesiones, delitos que tienen una pena acumulativa prevista de un máximo de cárcel de dos años.
Aunque Rímolo debe cumplir con prisión preventiva debido a sus antecedentes -robo, resistencia a la autoridad, uso de armas y hurto- su arresto es domiciliario, ya que su esposa tiene problemas cardíacos, y será monitoreado a través de una tobillera electrónica.
"Haciendo uso de su derecho se negó a declarar", dijo esta tarde Martín Castillo, abogado del taxista, al salir de la fiscalía, y agregó que su cliente decidió no hablar ante por el "estado de conmoción" que atravesaba.
Rímolo fue trasladado este martes a la tarde, cerca de las 15.30, en un patrullero desde la fiscalía a cargo de Norberto Brotto, ubicada en la sede de la Comuna 13 del barrio de Núñez, a su domicilio.
El fiscal Brotto lo había citado a prestar una declaración indagatoria.
Para evitar a los periodistas, el patrullero salió por una sucursal del Banco Ciudad ubicada junto a la sede comunal y el detenido se cubrió la cara con una gorra.
El abogado del conductor agredido, Martín Francolino, dijo a Télam que pedirá el cambio de carátula en la causa por "tentativa de homicidio, lesiones, daños y amenazas, todo en concurso real", ya que todos esos delitos ocurrieron durante un mismo hecho.
"Cuando (el taxista) dio marcha atrás y embistió el auto de Rojas a toda velocidad puso en peligro la vida de mi cliente y de las personas que estaban en la senda peatonal", comentó Francolini.
Además, el abogado verificará que en el expediente estén los certificados médicos que comprueban los problemas de salud de la esposa de Rímolo, ya que su intención es "pedir la detención en una institución carcelaria".
La pelea entre los dos conductores ocurrió el viernes último a la mañana en la intersección de las calles La Pampa y Combatientes de Malvinas tras un roce entre el taxi que conducía Rímolo y el automóvil que manejaba Rojas.
El episodio terminó cuando el taxista volvió a su vehículo y, dando marcha atrás, impactó violentamente en el Chevrolet Corsa de Rojas, tras lo cual se escapó a toda velocidad.
Este martes a la mañana, personal de la fiscalía a cargo de la causa llamó a Rojas por teléfono para consultarle si había arreglado el auto. "Arreglé el radiador y el ventilador para que funcione. El parabrisas y la chapa están detonados", contó el hombre y añadió que le dijeron que no arregle el vehículo porque "van a constatar todo".
Hasta el momento, no se hicieron pericias sobre el vehículo de Rojas, aunque él ya envió fotos de los daños a la empresa de seguros.




