Dos viejos amores que se reencontraban. Un tranquilo paseo por un parque de montañas. Fotografías para inmortalizar ese momento. Todo parecía un día de ensueño. Pero lo que iba a ser una romántica tarde, se terminó convirtiendo en uno de los crímenes más recordados de la última década en Estados Unidos.
Subió una foto a Instagram de su exnovia minutos antes de cometer su crimen
Las últimas fotos con vida de Jolee Callan (18) quedaron plasamadas en la red social antes de ser víctima de un brutal crimen
Los protagonistas fueron Loren Bunner (20) y Jolee Callan (18). Habían tenido una linda relación amorosa que había terminado hacia un tiempo. Y si bien el chico intentó reconciliarse en reiteradas ocasiones, nunca lo logró con éxito. Aunque la joven sí aceptó hacer una caminata como "amigos" por un parque ubicado en Alabama, Estados Unidos.
La cita fue para el 30 de agosto de 2015. El lugar: el Parque Estatal de Cheaha. Y durante casi todo el trayecto parece que todo transcurrió en la normalidad. Tal es así que la propia Jolee Callan permitió que su exnovio sacara fotos suyas admirando la vista y que las subiera a su perfil de la red social Instagram. Claro que no sabía que esas serían las últimas imágenes suyas con vida.
El crimen en la montaña
Minutos después, Loren Bunner llamó al 911 y confesó lo que acababa de ocurrir: "Quiero entregarme por el crimen de mi exnovia Jolee Callan que ocurrióLore hace un rato en el Monte Cheaha”.
La Policía fue hasta el lugar y detuvo al joven de 20 años. También encontró el cadáver de la víctima del crimen. La joven había sido baleada y arrojada por un precipicio de 10 metros aproximadamente. Incluso tenía la mochila puesta, es decir, el ataque fue veloz.
Tras conocerse el crimen, trascendió que lo que parecía que había sido una relación perfecta de antaño en realidad había estado marcada por los celos y la posesión de Loren Bunner. Y tras la separación y enterarse que su exnovia ya estaba formando una nueva pareja, fue que definiió su plan macabro.
Dos años después, Loren Bunner se sentó en el banquillo de acusados por el crimen. No sólo llamó la atención su frialdad cuando le mostraban las pruebas en su contra, sino que intentó ensayar una defensa: se trató de un pacto suicida donde ella cumplió su parte pero él no se animó a quitarse la vida.
Claro que nunca le creyeron: no había una sola evidencia científica que respalde esa hipótesis y la víctima fatal no tenía un perfil depresivo. Finalmente, la Justicia de Estados Unidos a 52 años de prisión por el crimen de Jolee Callan.





