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Mario Lorca (33) está pagando la pena de prisión perpetua por tomar a cinco penitenciarios como rehenes y asesinar a un detenido en 2010. Luego ultimó a dos más

Son escalofriantes los antecedentes del preso que mató a 3 internos en Almafuerte

Catherina Gibilarogibilaroc@diariouno.net.ar

Los antecedentes penales de Mario Alberto Lorca (33), quien mató a Jonathan Scaloni (26) el martes en el penal de Almafuerte, lo llevan al triste récord de haber asesinado a tres internos dentro del complejo penitenciario. En su edición de ayer, UNO informó que eran cinco porque así lo había señalado el jefe del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana.

La carrera delictiva de Lorca comenzó en 2004 cuando cometió un robo y cuando le faltaban pocos meses para acceder a la libertad, en el 2010 dio un golpe mayúsculo al provocar una toma de rehenes –la primera en el penal Almafuerte– donde tomaron a cinco penitenciarios y asesinaron al interno Darío Vega.

Por este hecho, Lorca, junto con dos cómplices –Sergio Barroso Olivares alias El Chacato y Diego Roberto Casanova El Picoru–, fue sentenciado a perpetua en marzo del 2012 por la Cuarta Cámara del Crimen. A este grave suceso que les significó la pena máxima, lo cometieron el 24 de abril de 2010.

Todos fueron sentenciados al determinarse su culpabilidad en la muerte del interno Vega, quien al momento de producirse el motín purgaba 18 años de prisión por abuso sexual, . Los tres imputados estaban ese día en el ala dos del módulo tres de la cárcel de Luján. A las 7 de la mañana se desató una revuelta intramuros cuando se abrieron las puertas de la unidad para que los internos desayunaran.

En ese momento, uno de ellos simuló una descompostura y al ser revisado, varios reclusos atacaron a los guardias del penal. Al principio, tomaron cinco rehenes, pero con el correr de las horas se produjo la liberación por turnos de estos.

Antes de la finalización de la revuelta carcelaria, fue asesinado el interno Vega. En el Servicio Penitenciario quedaron registradas las imágenes de la revuelta, herramienta que fue clave para la investigación de la causa, ya que los tres asesinos actuaron a cara descubierta.

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