Policiales Viernes, 5 de octubre de 2018

Sobreseyeron al jefe penitenciario acusado de mandar a presos a torturar a otro

En el expediente también hay cuatro reclusos que están imputados con la grave calificación de torturas. Se espera que el fallo sea apelado.

La Justicia sobreseyó al jefe penitenciario que estaba acusado de ordenar a un grupo de presos que torturen a otro reo en el interior del complejo carcelario de Almafuerte. Se trata de un revés judicial para el fiscal del caso, quien incluso ya tenía todo acordado para condenar a los reclusos que también están imputados.

Desde hace varios meses, el fiscal de Homicidios y Violencia Institucional Carlos Torres había solicitado la elevación a juicio del expediente que tiene un penitenciario y cuatro reclusos imputados bajo la grave calificación de torturas, que prevé de 8 a 25 años de prisión.

Según comentaron fuentes judiciales, entre el investigador judicial y la defensa de los reos ya estaba pactada la realización de un juicio abreviado inicial donde admitirían su autoría en los hechos y recibirían penas de entre 8 y 12 años.

Por su parte, el penitenciario Daniel Durán se había opuesto a la elevación a juicio y por ello se realizó una audiencia ante la juez María Alejandra Mauricio.

Este viernes, la magistrada resolvió sobreseer a Durán argumentando, entre otras cuestiones, que las declaraciones de los presos imputados que lo señalan como el instigador del hecho presentan algunas contradicciones y no están apoyadas por otro tipo de pruebas, por lo que existen dudas en la investigación.

Además, la juez no resolvió la situación del resto de los acusados, quien ya habían arreglado un juicio abreviado y ahora quedaron en una especia de limbo judicial.

Ahora todas las partes tienen tres días hábiles para presentar alguna apelación -es espera que el fiscal Torres lo haga- y que la situación se resuelva en una instancia superior.

Grave acusación

A mediados de 2014, un interno del penal ubicado en Cacheuta denunció que sufrió torturas por parte de otros reos, quienes habían sido motivados por un agente penitenciario. Gracias a las cámaras de seguridad, los agresores fueron identificados como César Orlando Pallerez Pizarro, David Federico Rodríguez Mendez, Lucas Emmanuel Albornoz Videla y Sergio Fabián López -tiene antecedentes similares-.

Además, el subdirector del complejo, Daniel Durán, también quedó comprometido en la causa junto a un suboficial del Grupo de Acción Rápida (GAR).

Todos fueron imputados por lesiones agravadas. Con la reorganización de las Unidades Fiscales que se realizó en noviembre pasado, el expediente recayó en manos del fiscal Torres, titular de una de las Unidad Fiscales de Homicidios y Violencia Institucional.

El investigador judicial repasó el expediente, sumó pruebas y decidió cambiar la calificación a torturas, algo casi inédito en la Justicia provincial -hay condenas de ese tipo en el fuero federal, por ejemplo, en los juicios por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura-.

Con la agravación de la pena, los penitenciarios fueron detenidos. Tiempo después, la juez Mauricio ordenó que recuperen su libertad y en el caso del suboficial fue sobreseído, con la anuencia del fiscal.