Un ladrón fue hasta una farmacia ubicada en Sarmiento 45, después de pedirle un medicamento al dueño le quitó la traba a la puerta para acceder al local y llevarse la recaudación.
El curioso hecho sucedió este domingo a las 16 cuando el delincuente fue hasta la farmacia que estaba de turno y simuló ser un cliente. Allí fue atendido por su dueño al que le solicitó un remedio.
El hombre dejó la ventanita de la puerta abierta y fue hasta el fondo del comercio a buscarla. El descuido fue aprovechado por el ladrón que le quitó la traba a la puerta y rápidamente se dirigió a la caja recaudadora de donde se llevó el dinero.
El robo fue denunciado por la víctima y se judicializó en la Comisaría 32 donde intervino el ayudante fiscal de turno. No hay detenidos.