Policiales Domingo, 8 de julio de 2018

Siguen los enredos judiciales por el homicidio de Carleti

Una audiencia de control se transformó en una de prisión preventiva contra los Guerrero. La defensa se opuso y el juez se retractó. Denunciaron tres detenciones ilegales

La investigación penal y las audiencias judiciales por el crimen de la empresaria Norma Carleti, asesinada de más de 50 puñaladas el 5 de marzo último, siguen acumulando una serie de enredos que han desatado serios cuestionamientos de las defensas de los acusados sobre la legalidad del proceso.

Las últimas decisiones tomadas en la Justicia de Tunuyán han traspasado los límites del departamento y hacen ruido en los ámbitos judiciales metropolitanos, donde el gran debate es si hay elementos mínimos suficientes para investigar un crimen por encargo y tener presos a los sospechosos.

Aunque la fiscalía logró que el tribunal de apelaciones confirmara el rumbo de la causa manteniendo a casi todos los acusados detenidos, acontecimientos posteriores la volvieron a poner patas arriba.

Tanto fue así que ayer se frustró una audiencia de prisión preventiva contra Juan Carlos Guerrero, que el juez intentó celebrar a pesar de que no se había fijado fecha ni había sido sorteado para intervenir.La acusaciónLa investigación acusa a los hermanos Kevin y Alexis Guerrero de asesinar a Norma Carleti. Y al padre de ambos, Juan Carlos Guerrero, de gestionar el crimen por encargo del ex marido de la empresaria, el ex legislador radical Leonardo Hisa, quien le habría pedido a Guerrero padre que contratara a alguien para matar a su ex mujer. En tanto, Susana Hurtado, la pareja de Juan Carlos Guerrero, está acusada de ser partícipe al prestarse a la compra del auto que se utilizó para el crimen.

La hipótesis de la fiscalía es que ante el pedido del empresario a Guerrero padre, este le encargó el crimen a sus hijos, quienes fueron sin armas a matar a Carleti, usando un cuchillo de la cocina de la víctima y que días antes compraron un Fiat 600 para ir hasta allí y luego huir.

Solo un acusado fue desvinculado, el joven Alexander Jira (detenido por un comentario en Facebook), mientras que se ordenó la libertad por falta de pruebas del tercer hermano de los Guerrero. Se trata de Ever, quien aún está detenido. La pelea en el barroLa seguidilla de actos judiciales que desataron las denuncias de que tres de los acusados están detenidos ilegalmente comenzó el 28 de junio.

Ese día, ante un pedido de control jurisdiccional (audiencia que se solicita por posibles violaciones al proceso) del defensor Pablo Cazabán, la jueza Teresa Di Bari declaró nulo el avoque contra Juan Carlos Guerrero y su pareja, Susana Hurtado, y ordenó la libertad de ambos.

El avoque es el primer acto judicial de una investigación, en el que se expresa el motivo por el que se abre el caso, a quién se investiga como sospechoso si es que está identificado y cuáles son los hechos.

La jueza Di Bari anuló ese acto inicial y todo lo que se hizo después, allanamientos e imputaciones contra Guerrero y su pareja. Cuestionó que eran dispersas las motivaciones y sospechas del avoque. Luego ordenó la inmediata libertad de ambos... y ahí empezaron los problemas.

La jueza dio esa orden en la mañana del jueves 28, a las 11. Al anular el avoque no había más causa judicial contra Guerrero y su mujer. Deberían haber sido liberados pero no ocurrió.

Al contrario, siguieron detenidos sin causa judicial pendiente 36 horas más, hasta las 20 del viernes 29. A esa hora, el fiscal Carlos Torres hizo un nuevo avoque, volvió a imputar a Guerrero padre y a su mujer y les ordenó la detención, por lo que nunca recuperaron la libertad.

Torres admitió luego, en una entrevista a radio Nihuil, que ambos deberían haber sido liberados pero que él desconoce por qué no se ejecutó la orden de la jueza. Nueva acusación sin EverEl nuevo avoque del fiscal Torres, el quinto en lo que va del caso, trajo una novedad: no incluyó a Ever Guerrero, quien había sido puesto en libertad por el tribunal de apelaciones, con una fianza de $100.000, aunque seguía imputado.

Al no figurar en el nuevo avoque del 29 de junio, la defensa entiende y denuncia que ya no hay causa de la Justicia contra él porque la fiscalía ya no lo acusa de participar en el crimen. En consecuencia todo lo tramitado con anterioridad se cae, pero el joven sigue preso, y al parecer sin causa, desde el 29 de junio. Ratifican detenciónAnte todo esto, el defensor de los Guerrero, el penalista Pablo Cazabán, pidió un control jurisdiccional que fue realizado este viernes.

Allí, el juez Oscar Balmes le rechazó el planteo y confirmó la nueva detención del 29 de junio ordenada por el fiscal Torres: "El juez la ratificó y sobre las 36 horas previas, en las que fue ordenada la libertad a mis defendidos, Balmes admitió que Guerrero y Hurtado fueron privados de la libertad ilegítimamente pero dijo que debe resolverse en otra investigación que no ordenó. El juez lo admite, el fiscal lo reconoció pero nadie investiga la detención ilegítima", se quejó Cazabán.

También le reclamó por la libertad de Ever Guerrero: "Nos respondió que para él sigue imputado por los avoques anteriores aunque no figure en el nuevo. Una barbaridad".

Cuando parecía que la audiencia concluía llegó otra sorpresa. El juez decidió tratar la prisión preventiva de Guerrero y su mujer, para lo cual consultó a las partes, valiéndose de un artículo del Código Procesal Penal que no todos interpretan igual.

La audiencia concluyó ayer y la defensa se opuso: "El juez propuso la audiencia de prisión preventiva que solo puede programar una oficina específica. Él no tiene facultades para hacerlo porque además se estaba autodesignando juez sin haber sido sorteado. Nos hizo lugar".

La saga no ha terminado y a más tardar el jueves volverá la pulseada entre la fiscalía y la defensa.