Por Catherina [email protected]
El hombre de 56 años fue asesinado con dos disparos en la puerta de su vivienda en Pareditas. El profesional daba clases en dos escuelas del Uco y además era autor de varios libros. Consternación.
Sigue detenido un alumno por el crimen del profesor Justo Omar Luna
Un profesor de literatura y escritor muy conocido en el Valle de Uco fue ultimado cuando llegó a su casa en la ruta 40 a la altura del kilómetro 3175, en Pareditas. Sin embargo antes de expirar alcanzó a dar el nombre de un menor de 17 años –sería su alumno y viviría a dos cuadras del profesor–, sospechado de ser el supuesto atacante. Por tal razón ya fue puesto a disposición de la Fiscalía de Menores.
El desgraciado suceso tuvo como víctima a Justo Omar Luna (56), padre de 3 hijos. Actualmente, según trascendió, estaba separado de su esposa y vivía solo en la dirección donde fue atacado.
Según la información confirmada por altas fuentes policiales, Luna, alrededor de las 21 del día domingo, concurrió a una rotisería no muy distante de su casa –aproximadamente unos 40 metros–, donde habría comprado unas empanadas.
Cuando regresó a su vivienda se puso a conversar con familiares y cuando estaba apunto de entrar dos disparos retumbaron en la noche y fueron a darle en la espalda, haciéndolo caer al suelo ante la mirada despavorida de su familia.
Justamente su cuñado Jesús López se percató de la gravedad de las lesiones y no esperó a que llegara una ambulancia. Lo cargó en su auto particular y lo llevó a gran velocidad hacia el hospital de Eugenio Bustos.
El médico Carlos Abraham lo revisó y constató que estaba grave, razón por la cual decidieron derivarlos hasta el hospital Scaravelli, de Tunuyán.
Sin embargo había un inconveniente no menor: no había en ese momento una ambulancia disponible para el traslado. Los médicos decidieron poner una enfermera a bordo del auto para que lo asistiera. Pero en la mitad del camino el herido uvo un paro cardiorrespiratorio.
Sin perder tiempo la profesional comenzó a hacerle ejercicios de resucitación cardiorrespiratoria para sacarlo del grave trance pero el hombre dejó de existir antes de ingresar al hospital Scaravelli pese a los intentos para salvarlo.
Apenas conocida la novedad del deceso del profesional y una vez que trabajó en la casa personal de la Policía Científica haciendo relevamiento de pruebas comenzó la investigación propiamente dicha.
Conocido en la zonaLuna además del profesorado de literatura tenía pasión por escribir. Así es como son de su autoría varios libros.
También el hombre daba clases en la escuela secundaria de Pareditas Oscar Funez y en la terciaria Vera Peñaloza, de Eugenio Bustos.
SospechasLos pesquisas tienen orientada la investigación hacia una posible cuestión de índole pasional pero no excluyen ninguna otra hipótesis.
El hombre tenía un boliche en la zona que era muy frecuentado.
Según trascendió el menor sindicado como autor del crimen había querido entrar pero Luna se lo habrían impedido y este le había manifestado “Me voy a vengar”.
Por el momento los efectivos están tomando testimoniales no sólo a los conocidos y compañeros del profesor –considerando que el menor era su alumno– sino también en el entorno familiar a fin de esclarecer el homicidio, que provocó una gran conmoción en la zona.




