Entre las curiosidades o preguntas sin respuestas que envuelven a Nicolás Gil Pereg (36), imputado por homicidio en el marco de la investigación por la desaparición de su madre y su tía, las turistas israelíes que fueron vistas por última vez el 12 de enero pasado, está el de su nombre.
"Nicolás" se lo auto impuso él, quizás para tener un nombre más acorde a los de nuestra sociedad y sabiendo que en la jerga la palabra "gil" tiene connotaciones de burla.
Sin embargo, la fiscal Claudia Ríos este sábado dio a conocer otro dato sobre la identidad de Gil Pereg, y es que en San Martín, donde tenía un restaurante, se hacía llamar Floda Reltih. Leído de esa manera no se encuentra nada raro, pero si se lo deletrea de atrás hacia adelante se puede leer: Hitler Adolf, el líder del nazismo y una de las personas más criminales y aborrecidas en la historia de la humanidad.
Esto suma más datos a la sospechosa vida de Nicolás Gil Pereg, quien desde un primer momento sorprendió por su forma de vivir, su indumentaria y su falta de higiene.


