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Rolando Garrido vive en La Primavera, Guaymallén, donde es muy conocido por haber trabajado en la zona durante 20 años como cartero. Desconcierto en la familia
“Sentimos que pasó algo grave pero todavía tenemos la esperanza de que esté con vida”
“Sentimos que pasó algo grave pero todavía tenemos la esperanza de que esté con vida”. Así lo señaló ayer a la tarde Marcelo Gerasi (34) al referirse a la prolongada desaparición de su tío José Rolando Garrido (54), de quien nada se sabe desde el martes a las 15.30. Esa es la hora en que el hombre que trabajó durante 20 años como cartero en la zona de La Primavera, en Guaymallén, donde reside con su hermana Norma, su cuñado Luis y su sobrino fue visto a bordo de su moto Zanella 110cc gris por un guardia de un barrio privado en calle Urquiza y carril Nacional. Garrido había ido allí a hacer una cobranza –es cobrador del Hospital Español y de colegios privados– a hacer una cobranza pero la persona que buscaba estaba durmiendo, por lo que puso en marcha la moto y se fue. Entre las 15.30 y las 16 algo pasó, ya que su patrón lo llamó pero no le contestó .Y de allí desapareció, sumiendo a su familia y amigos en la desesperación y tristeza. Y esto también es visible en las redes sociales, donde muchos vuelcan su pesar por su desaparición.
Garrido a lo largo de tantos años trabajando como cartero no sólo en La Primavera sino también en Los Corralitos había cosechando muchos afectos. “Y lo conocía todo el mundo en la zona”, afirmó Marcelo. Su cuñado Luis está consternado. Habló sobre el carácter de José, definiéndolo como “un tipo tranquilo, metódico e introvertido”. Acerca de si alguna vez demostró estar con problemas señaló que “no. Jamás nos hizo saber que algo le estaba pasando y tampoco lo notamos apesadumbrado por algún problema”. Una de las cosas que hicieron saltar la alarma en la familia de que algo podía haberle sucedido es el hecho de que José habitualmente si no iba a comer llamaba a su hermana y ese martes en ningún momento lo hizo. Esto además de llamar la atención dejó a la familia sumida en la angustia al ver que pasaban las horas y no daba señales. Norma es la que está pasando los peores momentos, “porque para ella es como un hjjo menor. Vivió con nosotros toda la vida”, aseveró Luis. Acerca de si estaban enterados de que hubiera recibido alguna amenaza previa a su desaparición, Luis y Marcelo respondieron “no, si es más bueno que el pan ¿quien podría hacerle eso?”.También descartaron que se hubiera ido motus proprio, porque era su costumbre avisar si se ausentaba por alguna razón. Fue así que recordaron cuando en una oportunidad fue a la Difunta Correa, a San Juan, y “lo anticipó una semana antes de que se iba a ir”.La familia contó que rastrearon por todos lados para ver si lo podían encontrar: “Fuimos a hospitales, comisarías e incluso a la morgue”, pero no lo hallaron. Entonces lo esperaron hasta las 4 de la madrugada y los sobrinos decidieron poner una denuncia por averiguación de paradero en la Oficina Fiscal 19 de Rodeo de la Cruz.“Nosotros –agregó Marcelo– tememos que lo hayan asaltado para robarle la Zanella gris chapa JFC 189, pero no comprendemos cómo él no aparece”, y confirmó que “llevaba dinero encima”.Otro temor que manifestaron es que lo hayan interceptado de regreso a su casa y lo hayan arrojado a algún canal. “Esta zona está llena de cauces de agua”, confió Marcelo, y agregó que “hemos ido a la terminal a averiguar si tomó algún micro pero en las empresas dijeron que no”.Descartó de plano que hubiera tenido alguna enfermedad o que pudiera haber tenido un ataque cardíaco. “Es muy sano. Además estaría en algún lado, internado. Y acá, más allá de que él no aparece, tampoco sabemos nada de la moto. Es realmente un misterio lo que está sucediendo”.También comentó el cuñado que el martes tenía que entregar documentos a su patrón pero nunca llegó a destino.“El hombre nos llamó para saber de él y esto nos preocupó aún más porque es muy cumplidor con su trabajo”.Por su parte Marcelo cobija la esperanza de que la policía y la Justicia “hagan una triangulación con su teléfono celular para ver desde qué zona realizó la última llamada. Creo que eso puede hacerse”. En fuentes allegadas a la investigación, que está a full, la Justicia ya habría intervenido el teléfono de Garrido. Al cierre de esta edición no habían podido dar con él.




