El Ministerio de Seguridad indicó en lo que va de este año desbarataron 350 quioscos de venta de droga mientras que en el 2013 fueron 260. Además los homicidios por problemas entre narcos aumentaron un 50 por ciento.

Según un informe en el diario La Nación, en Mendoza crece la venta de droga y como consecuencia los homicidios

Por UNO

Según un informe publicado en el diario La Nación, en Mendoza los homicidios entre conocidos por problemas de drogas aumentaron un 50 por ciento en comparación al 2013. En este sentido indicaron que en lo que va de este 2014 se incrementó en un 38 por ciento el desbaratamiento quiosquitos de venta de droga, aunque el Ministerio de Seguridad aseguró que estos reabren poco tiempo después.

El informe detalla que en lo que va de este año se allanaron 350 puntos de venta de estupefacientes en Mendoza, mientras que el año pasado fueron cerca de 260.

Pero la Policía reconoció que luego de desbaratar y secuestrar la mercadería de los quiosquitos, estos resurgen y reabren en el mismo lugar o en algún sitio cercano. Además aseguraron que a pesar de estas medidas no llegan a los distribuidores de la droga.

De estos datos también se desprendió que hay cerca de 150 investigaciones abiertas contra bandas narco que aún no pueden ser desarmadas en su totalidad.

"Los quioscos siguen creciendo y trabajamos arduamente. Agarrás a uno, lo desbaratás y el lugar se tranquiliza por un tiempo, pero generalmente reaparecen por la zona o en otro sitio", dijo a La Nación Juan Carlos Caleri, jefe de la policía de Mendoza y ex jefe de la Dirección General de Lucha contra el Narcotráfico. "Hay muchas familias en esto, sobre todo muchas mujeres, algunas embarazadas o menores, que tienen beneficios y esperan en libertad el juicio", agregó.

Jaquelina Vargas, conocida como La Yaqui, es la principal sospechosa de ser una líder narco de Godoy Cruz. Hoy permanece presa en la cárcel de mujeres de El Borbollón, en Las Heras, junto a su suegra y su hija.

Sobre ellas pesa la imputación de asociación ilícita, distribución de drogas y lavado de dinero. En la investigación surgió que una pandilla de chicos menores de 18 años, conocidos como los “soldaditos” o "angelitos", trabajaban para ella. Custodiaban los quioscos y protegían a los clientes para que no tuviesen problemas al ir a comprar. También se encargaban de cumplir pedidos de La Yaqui, como ajustes de cuentas.