Personal de Investigaciones secuestró este jueves una camioneta Ford Ranger en el marco de una orden librada por el primer Juzgado Federal de Mendoza.
En el operativo, los peritos comprobaron que se trataba de una camioneta melliza cuyo propietario documentó que la había comprado de buena fe.
Durante la inspección, los expertos se dieron cuenta que el número de motor pertenecía a otro vehículo y al constatarlo se dieron cuenta del ilícito.
El rodado fue trasladado a la Unidad de Investigaciones y puesto a disposición del magistrado, que ordenará los pasos a seguir.
Por ahora el dueño no fue imputado en la causa, que nació tras el secuestro de documentación apócrifa que relacionaba al rodado con un delito.
En este escenario la Justicia deberá determinar si existe o no una banda que se dedique a introducir camionetas mellizas en la provincia.
