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El psicólogo y su paciente fueron hallados asesinados el 12 de julio del 2006 en un departamento de Ciudad. El principal sospechoso está prófugo desde entonces. En tres años podría prescribir la causa y quedar impune
Se cumplen nueve años de uno de los crímenes más conmocionantes de la historia de Mendoza
Nueve años se cumplieron ayer del resonante y conmocionante doble crimen del psicólogo Flavio Piottante (39) y su paciente Analía Estrella Libedinsky (31), ocurrido el 11 de julio del 2006 en el consultorio del profesional, ubicado en calle Barcala al 400 de Ciudad. Los cuerpos fueron hallados al día siguiente.La investigación tiene un sospechoso, actualmente prófugo. Mauricio Javier Suárez, de 32 años al momento del hecho. De todas maneras, no se descarta que en el crimen haya actuado más de una persona.
De no encontrar un imputado, en tres años más la causa prescribirá y el doble homicidio quedará impune.Piottante fue ultimado a tiros y Libedinsky ahorcada. Todas las sospechas contra Suárez son porque el psicólogo muerto mantenía una relación con la ex mujer del acusado, Andrea Troncoso (42). Piottante y Troncoso eran compañeros de trabajo en la cárcel de Boulogne Sur Mer. Él se desempeñaba como psicólogo y ella como asistente social.Los investigadores del caso, que ahora lidera el fiscal especial Santiago Garay, se mantienen desde el momento en que ocurrió el suceso en la búsqueda de Suárez, aunque todos los esfuerzos para dar con él durante estos años no tuvieron los resultados esperados.Cotejos de su ADN con manchas de sangre levantadas en la escena del crimen y allanamientos en casa de sus familiares y en lo de Troncoso dieron negativos. De este hombre no hay rastros, ni tampoco se detectaron comunicaciones con sus allegados. Hay sospechas de que pueda estar en otra provincia o hasta en otro país.Terrible escena Piottante tenía su consultorio en la calle Barcala al 400 de Ciudad. Allí solía concurrir, ya que estaba bajo tratamiento, Libedinsky, alumna suya en la facultad, que ese día tenía reservado el turno.El hombre presentaba dos disparos, mientras que la joven fue golpeada brutalmente y ahorcada. Quizás quiso ofrecer resistencia.Los encontraron muertos el 12 de julio la madre de Piottante y Troncoso, alertadas porque el hombre esa mañana no había concurrido a su trabajo en la Penitenciaría. Llevaban varias horas sin vida y según confirmaron desde el Cuerpo Médico Forense, los asesinaron cerca de las 20 del día anterior. En el interior de la casa había sangre por doquier.El fiscal Daniel Carniello circunstancialmente tuvo la causa en ausencia de Eduardo Martearena, quien luego retomó la pesquisa. En 2010 la causa quedó en manos de Santiago Garay.Con el correr de las años Mauricio Suárez se convirtió en el principal sospechoso del doble homicidio pero ya era demasiado tarde para detenerlo. Después de haberle confesado a un grupo de amigos “me mandé una cagada”, desapareció de su departamento de calle San Lorenzo de Capital. Allí la policía hizo la requisa, pero de él no había quedado ni la sombra.Entre los asesinatos y su fuga pasaron apenas 4 días y no se descarta que pueda haber contado con alguna cobertura, y esa es la teoría de más peso. Tampoco se descartan complicidades. En aquel entonces tenía una empresa constructora.Los investigadores encontraron marcas de una zapatilla en el primer piso de la casa de Piottante que coin-cidirían con el número que calza Suárez; además, el auto del prófugo apareció abandonado a unas cuadras de la terminal de ómnibus.Tampoco desestimaron dos llamadas hechas por Suárez desde su celular que fueron tomadas por una antena ubicada en la zona del hecho de sangre y en el mismo instante en que se cometían los asesinatos que lo mantienen como principal sospechoso.El hecho de no presentarse ante la Justicia acrecienta aún más la hipótesis de su autoría.De este impactante suceso ya pasaron 9 años y por ahora casi no hay avances. En tres años, a los 12, la causa quedará impune de no contar con un imputado.




