Él lo sostuvo de los brazos. Ella lo golpeó con un hierro hasta matarlo. La pareja acusada de cometer un crimen en Las Heras a mediados de abril pasado se complica cada vez más en la investigación ya que este miércoles les dictaron la prisión preventiva y seguirán alojados en la penitenciaría.
Se complica la pareja acusada de cometer un crimen en Las Heras

Claudia Pávez, una de las imputadas por el crimen en Las Heras de Mario Pereyra.
La jueza Julieta Espínola les dictó la prisión preventiva a Juan Carlos Cachi Narváez (47) y Claudia Fabiana Pávez (35), los dos imputados por homicidio simple, tal como lo solicitó la fiscal de Homicidios Andrea Lazo. La tesis de la magistrada, basada principalmente en testigos presenciales de la pelea, es que la pareja protagonizó una discusión con Mario Alberto Pereyra donde Cachi terminó dejándolo inmóvil desde la espalda y su pareja le asestó un golpe con un hierro en la cabeza.
En cambio la teoría de las defensas difiere bastante. Por ejemplo, el abogado del detenido, Maximiliano Legrand, planteó que su cliente no tuvo intervención en el acto homicida. De hecho pidió que declaren dos testigos que también habrían presenciado el crimen en Las Heras para sostener la postura de que en realidad Pereyra estaba intentando apuñalar a Narváez tras un ataque de celos y allí fue cuando Pávez, en busca de defender a su pareja, lo golpeó en el cráneo.
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Lo cierto es que hasta el momento la jueza Espínola se inclinó por la tesis de la Unidad Fiscal de Homicidios y ordenó que los sospechosos, que arriesgan una pena de 8 a 25 años, continúen alojados en el penal. Al mismo tiempo, rechazó el pedido de libertad o arresto domiciliario que hicieron las defensas.
Crimen en Las Heras
El 18 de abril pasado, un grupo de personas se encontraba tomando bebidas alcohólicas en el interior de un domicilio ubicado sobre calle Quinta, en un horno de ladrillos en la zona de El Algarrobal. Mario Pereyra protagonizó una pelea donde terminó inconsciente tras recibir un fuerte golpe con un hierro en el cráneo. Quedó internado en el Hospital Central, donde debieron intervenirlo quirúrgicamente, pero terminó muriendo el 26 de mayo siguiente.
Ese mismo día, personal policial de la División Homicidios realizó un allanamiento en la localidad de El Chilcal, en Lavalle, donde los sospechosos se refugiaban. Páves y Narváez estaban armando techos de caña junto a otros familiares y al notar la presencia de las autoridades quisieron escapar corriendo, pero fueron detenidos a los pocos metros.