De acuerdo a lo informado por la Policía, el hecho fue descubierto al regreso a su casa del periodista Walter Aquindo (actualmente en CTC), a eso de las 23.55 en su vivienda de calle Mosconi al 1000 aproximadamente.
En ese momento descubrió que había sido robado. Él o los ladrones se llevaron una consola de video juegos X-box, una netbook, un celular y alrededor de $600 en efectivo.
Los objetos robados son mayormente del hijo del periodista, por lo que es éste joven el que más siente el robo, tal como comentó Aquindo en diálogo con este diario.
Por ahora no hay datos de los ladrones, que aparentemente entraron por una puerta de la cochera. Científica no encontró huellas en el lugar. La causa la instruye la Comisaría Octava.
En su muro de Facebook Walter Aquindo dijo lo siguiente.
"Que feo es comenzar un año sabiendo que entraron a tu casa, te revisaron todo y se llevaron lo que pudieron. En nuestro barrio en los últimos días han sido varias las casas robadas, desvalijadas, usurpadas, como se quiera llamarle. O como en mi caso que indican "hurto" porque no rompieron una reja, ni reventaron una ventana o una puerta, pero el daño es el mismo. La sensación amarga de entrar a tu casa y observar todo revuelto. Y lo más triste es mirar como le brotaban las lágrimas a mi hijo porque le llevaron todas sus pertenencias, todos sus elementos electrónicos. El regalo de su tío, que con tanto esfuerzo adquirió y se lo trajo desde Tierra del Fuego. Hoy he hablado con muchos que les ha pasado lo mismo, y todos coinciden en que nos seguimos encerrando, ponemos rejas, alarmas, y ni siquiera podemos disfrutar de una tarde, porque fueron eso solo unas horas en que nos alejamos con mi familia para disfrutar una tarde y llegar y tener esta sensación de violación, de usurpación, de miedo. Mientras nos siguen robando y sembrando tristeza y miedo por doquier.
Los vecinos hablamos con la Policía, nos dijeron que mandarían un efectivo, para Navidad estuvo, pero tuve la "mala suerte" que para Año nuevo no habían uniformados para vigilar. Buscamos Seguridad Privada, pero tampoco nos dio resultado.
La verdad es que por mi profesión, muchas veces escuché testimonios, pero esta vez la experiencia la vivimos en carne propia. Sentimos mucho dolor. Seguiremos adelante. Nos seguiremos encerrando, poniendo más "seguridad", y esperando que estos delincuentes no nos visiten nuevamente".