La proliferación de armas y la situación de violencia que se vive en algunos barrios de Paraná lleva a que una mera discusión termine a los balazos. En más de una oportunidad esos plomos terminan apagando la vida de una persona.
Alberto Ramón Mendoza es un empleado municipal de 43 años que, si el viernes 7 de abril el Tribunal de Juicio y Apelaciones acepta el juicio abreviado que presentó la Fiscalía y su defensa, pasará ocho años en la Unidad Penal N° 1 de la capital entrerriana.
El acusado que trabaja en la Unidad Municipal N° 2 reconoció ante los jueces Elisa Zilli, Alejandro Grippo y Ricardo Bonazzola que mató de un balazo en la cara a Jorge Rodríguez.
El acuerdo de juicio abreviado fue presentado por el fiscal coordinador Rafael Cotorruelo y el defensor Bartolomé Gaggero. La pena a imponer es la mínima que establece el Código Penal para el delito de Homicidio Simple. El máximo estipulado es de 25 años.
Como sucede en todos los casos, el tribunal aclara que puede rechazar o aceptar el acuerdo, pero lo que no podrá hacer jamás es aplicar una pena mayor a la negociada entre las partes.
Según quedó establecido, el asesinato sucedió el 9 de diciembre de 2011, entre las 22.30 y 23.30, cuando el acusado salió del domicilio de Claudio Rogelio Martínez, sito en Luis Palma al final con un arma de fuego en la mano y realizó disparos contra Sandra Mariela Rodríguez, Julia Fabián López, Luciano Hernán Gómez y Jorge Rodríguez. Uno de los tiros impactó en la mandíbula de Jorge Rodríguez, quien cayó herido y luego falleció en el hospital San Martín.
Del Puerto a Anacleto
Apenas ocurrió el hecho se conoció que el acusado, que vive en el barrio Puerto Viejo, se trasladaba regularmente a Anacleto Medina, donde mantenía varios conflictos con algunas personas. Es más, en la mañana de ese viernes Mendoza había agredido verbalmente a un par de vecinos a quienes les exhibió un arma de fuego. Según los numerosos testigos del caso, en la noche utilizó ese mismo revólver calibre 22 para matar a Rodríguez, quien tenía 33 años y vivía en calle Los Minuanes sin número. El hecho causó conmoción en el barrio.
Pedido del acusado
Para evitar problemas en la Unidad Penal N° 1 de Paraná, el abogado defensor Gaggero solicitó al tribunal que arbitre los medios para que Mendoza no sea alojado en el pabellón N° 4 de la cárcel, ya que en ese lugar hay familiares de la víctima alojados.
La presidenta del tribunal escuchó el pedido, pero le aclaró al defensor que el planteo pertinente tiene que ejecutarse ante la jueza de Ejecución de Penas, Cecilia Bértora.
