Una de las causas más resonantes de abuso sexual en grupo estuvo a punto de agotarse. El fiscal que investiga el hecho ocurrido hace dos años en Luján de Cuyo consideró que no había pruebas suficientes para sostener la acusación contra cuatro jóvenes acusados de violar a una chica de 21 años en una fiesta particular. Sin embargo, una jueza no compartió la visión, lo apartó de la causa y ordenó que se profundice la pesquisa.

La causa se inició el 30 de enero de 2020 cuando una adolescente se dirigió a la Oficina Fiscal 11 y radicó la denuncia. Palabras más palabras menos, graficó que diez días antes había estado en una casa ubicada en calle Monteagudo donde se festejaba el cumpleaños del joven que vivía en el lugar -sus padres estaban de viaje-. En un momento de la noche, cuatro sospechosos la cargaron al hombro, la llevaron hasta una habitación y la violaron.

L.M. (25) -el dueño de casa-, F.M. (25) M.G. (27) y F.V. (25) -se reserva sus identidades por pedido judicial- fueron detenidos e imputados por abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas -de 8 a 20 años de cárcel-.Los primeros tres declararon en la causa y aseguraron que se trató de una relación sexual consentida.

Las denuncias se iniciaron en la Oficina Fiscal 11.

En marzo de 2020, los cuatro sospechosos fueron liberados por orden del fiscal de Delitos Sexuales Darío Nora. Fuentes judiciales detallaron que fue clave un video que grabaron los propios sindicados donde no se observa que forzaron o redujeron a la víctima para violarla.

Las pruebas se continuaron incorporando en el expediente y el investigador terminó pidiendo el sobreseimiento de los jóvenes considerando que no existió ningún delito. Lógicamente los abogados defensores estuvieron de acuerdo con la medida. Pero los abogados de la víctima, Fernando Peñaloza y Natalia Lorenzo, insistieron en que el caso se debe seguir indagando.

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Los letrados plantearon que la grabación sólo aborda un puñado de minutos, cuando el vejamen ocurrió durante un lapso de dos horas. Además, consideraron que en el video se observa claramente que la joven está casi en estado de inconsciente, por lo que no podría haber prestado su consentimiento.

También utilizaron como argumento la declaración de un exnovio de la denunciante quien estaba en la fiesta y dijo que los cuatro imputados lo llevaron a la habitación, le bajaron los pantalones y lo empujaron hacia ella para que participara de la violación. Sin embargo, a él "le dio lástima" y decidió retirarse.

Este martes, la jueza Mariana Gardey le dio la derecha a la querellante y ordenó que se profundice la pesquisa. Claro que para ello apartó al fiscal Darío Nora y el expediente recaerá en algún colega de la Unidad Fiscal de Delitos Sexuales. La magistrada consideró que la valoración de la prueba no se hizo con "perspectiva de género" para avanzar con la causa.