Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
El hombre demandó por casi $200.000 al conductor de un auto por haberlo atropellado cuando circulaba en bicicleta, pero las pericias determinaron otra cosa.
Quiso cobrar $200 mil tras ser atropellado pero decubrieron que estaba ebrio tirado en la calle
Un hombre intentó cobrar una importante indemnización tras ser atropellado por un vehículo en San Rafael a mediados de 2009 pero la Justicia falló en su contra ya que se determinó que estaba ebrio y tirado en medio de la calle.El incidente vial ocurrió en la madrugada del 3 de abril de ese año, más precisamente a las 5.50, cuando Oscar Maldonado circulaba a 50 kilómetros por hora en un Citröen 3CV por calle Quiroga del distrito de Rama Caída, en dirección al oeste.
Según reconstruyó el expediente penal, el hombre fue encandilado por las luces de un micro que venía de frente y luego sintió que impactó algo, frenando unos metros más adelante.El golpe fue contra Neri Javier Silva, que estaba con su bicicleta en la zona y sufrió graves lesiones tras el siniestro. El hombre inició una demanda civil contra el conductor del vehículo asegurando que el circulaba en el rodado menor cuando fue impactado y considerando que el demandando actuó con “imprudencia, impericia, negligencia y violación de las normas de tránsito”.Es por esto que, bajo el patrocinio del abogado Saúl Ernesto Sat, solicitó una indemnización de 198.500 pesos. Casi 10 mil por gastos asistenciales, 40 mil por daño moral y el resto por la incapacidad que sufrió.El expediente cayó en el Juzgado Civil 5 de la Segunda Circunscripción Judicial, a cargo de Pablo Moretti. El magistrado tomó en cuenta las pericias que se realizaron durante la investigación penal del hecho, que se caratuló como lesiones culposas.Una de las pruebas fue un dopaje de sangre que se le realizó a la víctima cuatro horas y media después del accidente y arrojó resultados positivos con 0.25 gramos. Se estima que el nivel fue considerablemente mayor al momento del impacto. El propio hombre aseguró haber estado tomando cervezas horas antes del hecho.Una policía que intervino en el procedimiento lo reconoció como una persona “que siempre está involucrada en diferentes riñas o disturbios en la zona y siempre en estado de ebriedad”.A su vez, la pericia mecánica determinó que ni Silva ni su bicicleta se encontraban en posición vertical al momento de ser colisionados y que es “altamente probable que debido a la luz del colectivo le haya dificultado la detección del obstáculo existente sobre la calzada”. Con esto cayó la versión de la víctima que aseguraba que estaba circulando en el pequeño rodado cuando se produjo el accidente.Los testigos del hecho terminaron de dilucidar la cuestión. Algunos transeúntes que pasaron por la zona antes o durante el incidente afirmaron que el hombre estaba tirado en medio del asfalto al lado de su bicicleta.La hipótesis final del caso determinó que debido al estado de ebriedad de Silva, este “se encontraba tirado en el piso a consecuencia de no haberse podido mantener en equilibrio en la bicicleta y haberse caído de la misma, sin posibilidades siquiera de poder correrse del centro de la calzada hacia un lugar más seguro”.Es por esto que el magistrado tomó en cuenta la versión del conductor del auto, lo vertido en el expediente penal y no hizo lugar a la indemnización que reclamó el hombre.




