La Asociación Reencuentro por la Vida Animal (ASOREVA) pudo inspeccionar este sábado la propiedad de Roca 6.079, en Guaymallén, lugar que fue allanado por la fiscal Claudia Ríos, medida adoptada en la causa por la desaparición de las ciudadanas israelíes Pirhya Saroussy (63) y Lily Pereg (54).
En ese sitio, donde vive el hijo de la primera, Nicolás Gil Pereg, “pudimos ver cinco perros atados, muy mal alimentados, y muchos gatos, por lo que pedimos autorización al señor que vive allí para ir el lunes con un veterinario y ayudar a mejorar las condiciones de vida de estos animales”, dijo el abogado Oscar Mellado, representante legal de la asociación.
El letrado indicó que por el momento no han considerado iniciar ninguna acción legal y, en cambio, “queremos ayudar para atender a esos animales”.
El abogado y algún integrante de la asociación, con acuerdo y autorización de la Fiscalía, “pudimos ingresar a la propiedad este viernes y sábado”, dijo Mellado y acotó que Gil Pereg “primero se mostró bastante osco, pero después se distendió cuando se dio cuenta de que queríamos ayudar”.
Dijo que ellos no observaron animales muertos, pero sí mal alimentados. “Había cinco perros atados. Cuando le preguntamos a este señor por qué los tenía así, respondió que era porque atacan a los gatos. Entonces le sugerimos que armara un espacio separado para los perros y se comprometió a hacerlo”.
Mellado dijo no conocer más detalles de la investigación que los que ya son públicos, aunque definió el caso como “muy raro”.
El abogado indicó que por ahora no han estudiado iniciar ninguna acción y reconoció que están expectantes con el avance de la investigación.


