Joaquín Villanueva, un abogado dueño de una finca y viñedos en Perdriel, Luján, aseguró que ya no sabe cómo hacer para que los delincuentes no cometan robos a diario en su propiedad. Dijo que desde fines del 2019 que realiza las denuncias, pero nunca pasa nada. Le robaron cinco veces el alambrado del perímetro y los ladrones hasta se llevaron las cepas de su viña para usarla como leña. Varios vecinos de la zona viven la misma situación y no consiguen una respuesta efectiva.
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La finca está ubicada en la Ruta 15 y calle Quintana, en Perdriel, Luján, donde "a fines del 2019 comenzaron a ocurrir distintos hechos delictivos en todo el distrito", expresó Joaquín y detalló: "En nuestra finca comenzaron sustrayendo el alambrado que rodeaba el predio y volvimos a instalarlo. Quedó listo un viernes y el domingo no había quedado nada".
El dueño de la finca Villanueva relató: "Se reemplazó por alambre de púas pero tampoco duró porque fue cortado en forma sistemática hasta quedar totalmente libre el acceso a la propiedad. Estamos hablando de un límite de más de 400 metros, por lo que ingresan por donde quieren".
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En total, ya le robaron más de 2.000 metros de alambrado, tres veces fue el alambrado romboidal y otras dos de púas. Pero eso no fue todo lo que le robaron desde fines del 2019, y las pérdidas materiales y económicas que lleva el finquero a esta altura sin invaluables.
Además, Joaquín señaló que no es el único que es víctima de la inseguridad su propiedad, sino que lo padecen todos los vecinos de la zona, algunos que ni siquiera pueden ir a casas en las inmediaciones de Ruta 15 y Quintana, de Perdriel.
"Una locura los robos, y no sólo eso, sino que tiran piedras con gomeras", expresó una vecina de Joaquín Villanueva, y agregó: "Nos entraban a robar dos o tres veces por día. Pusimos muchas medidas de seguridad y hace unos días agarraron a un chico con unas chapas nuestras, y lo detuvieron".
La inseguridad en Perdriel
El dueño de la finca Villanueva indicó que en las últimas semanas le robaron los últimos 50 metros que quedaban del cerco perimetral "a plena luz del día. Volvieron para sacar la tela media sombra pero los vimos y los echamos".
"El primer robo adentro ocurrió cuando rompieron las rejas de un galpón y se llevaron una hormigonera que se usaba en una construcción", recordó el abogado, ya cansado de los robos en su finca de Luján.
Hicieron un pedido en el Concejo Deliberante de Luján
También hicieron una presentación en el Concejo Deliberante de Luján, donde tampoco lograron algún tipo de acción que desaliente a los ladrones.
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El abogado sostuvo que "a partir de ese momento los robos fueron cosa de todos los días. Empezando con los palos cabeceros del viñedo, alambrados, mangueras de riego, destrucción de las llaves que abren los circuitos de riego, y varias cosas más".
Destacó que con la llegada de la pandemia por Covid 19, y con la gente que debía quedarse en sus casas, los robos no mermaron, sino que se agravó aún más. "Los delincuentes circulaban libremente por los interiores de las propiedades, mientras todos debíamos permanecer en nuestros hogares. Así comenzaron nuevos robos con destrucción de ventanas, ruptura de rejas, destrucción de portones".
Con la flexibilización de las medidas y una vez terminada la pandemia, "el panorama fue desolador ya que el viñedo había quedado destruido, ya que además arrancaron las cepas para hacer leña", dijo el finquero afectado por la inseguridad.
A pesar que ya no queda mucho más qué robar, el hombre señaló: "Semanalmente aparecen en la propiedad buscando nuevas cosas para sustraer, artefactos exteriores de iluminación, los cables, inodoros que arrancaron y hasta la madera con la que había armado una especie de quincho".
Un reclamo sin respuestas
Joaquín Villanueva sostuvo que siempre hizo todas las denuncias, pero ante la falta de respuestas dejó de hacerlas. Con el tiempo se dio cuenta que tampoco servía eso, ya que de esa manera ni siquiera formaba parte de la estadística de delitos, y ante el incremento de robos decidió volver a realizarlas.
"Cada vez que ha ocurrido una incursión delictiva se llamó al 911, sin que hasta el momento se haya podido detener a alguien", aseguró la víctima.
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