Javier Santos Ortega (47) se convirtió en un actor fundamental en la causa por las presuntas coimas en la Justicia Federal. El hombre confesó haber pagado una suma millonaria a cambio de su libertad, implicó a todos los sospechosos –incluido el juez Walter Bento- y ahora consiguió el beneficio de la prisión domiciliaria.

Tras su declaración indagatoria, que se realizó el lunes pasado pese al consejo de su abogado de no hacerlo, la defensa de Javier Santos Ortega solicitó que sea excarcelado o al menos que le den la prisión domiciliaria.

Esto no tiene relación con que se haya acogido a la figura legal del arrepentido, sino que los argumentos fueron que el delito de cohecho activo –pago de coimas- es excarcelable y además que padece trastornos psiquiátricos desde hace 5 años.

El dictamen del fiscal Dante Vega llegó más rápido de lo esperado y fue positivo. De esta forma, Javier Santos Ortega consiguió el arresto domiciliario desde la jornada del martes.

El hombre estaba alojado en un calabozo desde el miércoles pasado cuando se realizó una batería de allanamientos e imputaciones en la causa de las presuntas coimas, que tiene como principal apuntado al juez federal Walter Bento.

Santos Ortega es el primer acusado en declarar y admitió haber pagado 722 mil dólares a mediados de 2019 para recuperar su libertad, luego de ser detenido en el marco de una investigación por contrabando.

En su indagatoria del lunes el hombre no sólo hizo referencia a su caso en particular sino que también habló de otras personas que habrían sido favorecidas, por lo que ahora la Fiscalía tiene nuevas puntas para investigar.

Ahora se espera que el fiscal Dante Vega dictamine y luego el juez Eduardo Puigdéndolas defina la situación de los tres abogados implicados en la causa –Luciano Ortego, Matías Aramayo y Martín Rïos- quienes también pidieron la excarcelación.

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