Preso por tirotear la casa de su expareja, quien fue testigo de un asesinato que cometió

Por UNO

Zafó de ir a la cárcel tras ser condenado como asesino pero ahora quedó preso tras ser acusado de tirotear la casa de su expareja en Las Heras, quien justamente fue testigo clave para incriminarlo en el homicidio.

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Al menos durante los próximos días, Roger Armando Varela Rocha (31) continuará privado de su libertad. Pese a tener una condena por homicidio en su contra y a estar acusado de efectuar 20 disparos contra el domicilio de su exnovia, existía la posiblidad de que recupere su libertad tras ser detenido el sábado pasado.

Sucede que el fallo que lo sentenció a 13 años de prisión por el crimen de Marcos Roldán (26) -ver más abajo- no está firme ya que será revisado por la Suprema Corte de Justicia. A esto se le sumó que la primera imputación por la balacera del sábado iba a ser abuso de armas, un delito excarcelable. Con estos dos factores, la ley permitía que esté libre.

Sin embargo, en las últimas horas la Fiscalía de Violencia de Género decidió cambiar la calificación del delito y lo terminó imputando por portación ilegal de arma de guerra y amenazas. Con esto, el mínimo de la pena que arriesga será de 3 años y medio de cárcel, por lo que dejó de ser excarcelable.

De esta forma, Varela continuará privado de su libertad al menos hasta la audiencia de prisión preventiva o hasta que la defensa presente un control para que un juez revise la detención.

Testigo clave de juicio

Varela fue encontrado culpable del crimen de Marcos Roldán y recibió una pena a 12 años de cárcel. Sin embargo, quedó en libertad ya que había llegado en esa condición a juicio y la sentencia no está firme -la defensa presentó un recurso y la Suprema Corte de Justicia todavía no resuelve-.

El asesinato fue el 25 de junio de 2016, cuando Marcos Roldán, que meses atrás había llegado de España, se encontraba en la casa de sus abuelos lavando un auto. Un hombre pasó por el lugar y efectuó un disparo que impactó en su espalda y salió por su pecho.

El caso fue complicado de investigar y el sospechoso estuvo a punto de ser sobreseído. Sucede que la testigo de identidad reservada que lo sindicaba como el asesino tenía miedo de declarar. Incluso fue difícil convencerla para que aporte su versión durante el juicio.

De hecho, esta joven vive en el domicilio que fue atacado a disparos el sábado pasado en el barrio Eva Perón, por lo que los investigadores creen que la balacera se haya producido por una venganza.