Seis integrantes de la banda de los Pichones serán juzgados. Así lo decidió un juez en los últimos días, quien consideró suficientes las pruebas para sospechar que en medio de una interna barrial en Guaymallén efectuaron los disparos que derivaron en el crimen de Benjamín Rivas, un niño de 10 años.
Por el crimen de un niño de 10 años, se confirmó el juicio contra seis miembros de los "Pichones"
Un juez rechazó los sobreseimientos y confirmó la realización del juicio contra el sexteto de sospechosos acusados de cometer el crimen de Benjamín Rivas (10)
Luego de escuchar los argumentos de las partes, el juez Emilio Cuenca rechazó los sobreseimiento que solicitaron los abogados defensores y confirmó la elevación a juicio del expediente por el crimen, tal como lo solicitó la fiscal de Homicidios Claudia Ríos.
Con este fallo, Nahuel Agustín Pérez (28), Melisa Magalí Muñoz (27), Leonardo Andrés Porra (31), Cristian Marcelo Pomar (33) y los hermanos Maximiliano Leonel (24) y Octavio Nahuel (20) Figueroa serán juzgados como coautores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, arriesgando una pena de 10 a 33 años de cárcel.
El crimen del niño en Guaymallén
Los distintos testigos que han declarado en la causa por el crimen, sobre todo dos de identidad reservada, han dejado en claro que existían diferencia entre la banda de los Pichones y los Patitos, tal como les decían a la familia Rivas. Algunos apuntan a que era por el manejo de la droga en ese barrio de Los Corralitos mientras que otros sostienen que hubo una pelea a golpes de puño anterior porque un hermano del niño asesinado les había prestado una tijera para podar ajo que nunca fue devuelta.
De una forma u otra, dos vehículos se detuvieron en la medianoche del 22 de diciembre de 2024 frente al domicilio ubicado en el callejón Mortaro y efectuaron una serie de disparos. El niño, que estaba en la vereda tratando de conectarse con su teléfono celular a una red WiFi, terminó baleado en el tórax y murió a los pocos minutos.
El presunto autor de los disparos, Nahuel Pérez, declaró en la causa e intentó desligarse del crimen. Aseguró que al momento del hecho estaba tomando drogas con unos amigos en su casa y que en ese momento llegó Cristian Pomar quien les dijo que venía de "agarrar a tiros a los Patitos. Ahora me voy a comprar más balas".
La versión de los acusados
El propio Cristian Pomar se autoincriminó en el expediente por el crimen ya que admitió haber sido la persona que efectuó los disparos porque "los Patitos me debían 1.000 pesos por droga".
En tanto que los hermanos Figueroa también brindaron su versión y plantearon coartadas, ubicándose en otro lugar al momento del hecho de sangre.
Para la Fiscalía, todas son maniobras evasivas en busca de entorpecer la investigación ya que el resto de los testigos en la causa han señalado que en uno de los vehículos se encontraban Nahuel Pérez -quien habría efectuado los disparos- junto a Cristian Pomar, Leonardo Porra y otro sujeto sin identificar; mientras que en otro rodado de color negro se dirigían Melisa Muñoz y los hermanos Figueroa.
Incluso la investigación sostiene que mientras la víctima del crimen, el niño Benjamín Rivas, agonizaba en un centro de salud cercano, Melisa Muñoz -que en ese momento debía estar en prisión domiciliaria por una causa de narcotráfico- le llamó por Facebook a su madre y la amenazó con quitarle la vida.
En pocas palabras
- Juicio confirmado: se ratificó el juicio contra seis acusados por el crimen de Benjamín Rivas, un niño de 10 años.
- Pruebas suficientes: el juez rechazó los sobreseimientos, considerando las pruebas aptas para el debate oral.






