La defensora oficial apeló la prisión preventiva para que la madre de Guadalupe, quien fue torturada y asesinada en una casa de San Luis, quedara en libertad mientras se continúe el proceso.

Pidieron que la mamá de Guadalupe quedara en libertad mientras dura el proceso

Por UNO

La causa de Débora Di Falco, mamá de Guadalupe (4) quien murió por maltratos cuando estaba

al cuidado de una familia en San Luis, quedó paralizada luego que su defensora, Nidia Sartor,

apelara

la

prisión preventiva ante la Cámara del Crimen que demorará entre 5 y 20 días en responder.

La fiscal puntana Sonia Fernández, a cargo de la causa, contó a

diariouno.com.ar que hoy fue notificada por la apelación que hizo la defensa de la

madre de 21 años quien está en la cárcel de esa provincia desde el 4 de octubre pasado.

Ahora la Cámara del Crimen deberá examinar el pedido de la defensora oficial y confirmar si

deja firme la prisión preventiva o si decide levantar la medida por la cual Débora quedaría en

libertad mientras continúa el proceso penal.

La respuesta de la Cámara puede tardar entre 5 y 20 días, según explicó la fiscal Fernández,

por lo que debieron ser suspendidas las 7 declaraciones testimoniales que restaban.

Entre ellas estaban algunos vecinos de Riquelme, el hombre que había quedado al cuidado de

Guadalupe y un gomero de 70 años, de Maipú, señalado por Débora como el padre de la pequeña de 4

años.

Graciela, su hija Débora y la pequeña Guadalupe viajaron a San Luis el año pasado para

cambiar de suerte y fue allí donde finalmente la niña de 4 años quedó al cuidado de Miguel Riquelme

y su mujer Dora Videla.

En esa casa puntana de calle Los Inmigrantes al 1.500, donde vivían otros 6 niños, fue donde

torturaron y asesinaron el 12 de septiembre a Guadalupe Di Falco, por lo que

la

pareja quedó detenida.

El

forense que revisó el cuerpo de Guadalupe relató a UNO que tenía más de 63 quemaduras de

cigarrillo en su cuerpo, hematomas en su cabeza y en el resto del cuerpo y fracturas, entre otras

cosas.