Policiales Miércoles, 9 de mayo de 2018

Pidieron perpetua para un hombre que mató a su esposa

El crimen de Alejandra Janko ocurrió en 2016 en San Carlos. Sixto Cruz está acusado de golpearla y arrojarla a un río. La defensa asegura que fue un accidente

Desde hace un par de semanas en la Justicia se debate cuál será el futuro de un hombre que mató a su esposa en San Carlos en el 2016. La autoría del acusado en el hecho está comprobada, pero resta saber si hubo intención. Una de las penas pedidas es la prisión perpetua.

Sixto Cruz Huanca es juzgado desde fines de abril por el asesinato de su pareja, Alejandra Janko. El debate lo hace la Séptima Cámara del Crimen, cuyos jueces se trasladaron a los tribunales del Valle de Uco para iniciar el proceso. Este hombre llegó imputado por un homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género, delito que prevé únicamente la condena máxima.

Después de varias declaraciones de testigos, el juicio se trasladó a Mendoza y ayer fue el momento de los alegatos. Javier Pascua, como fiscal de cámara, pidió prisión perpetua para Cruz, a lo que adhirió el abogado querellante.

Lógicamente la defensa fue por una sentencia menor y apuntó a un homicidio culposo. De lograr esto, la situación del acusado mejorará notablemente ya que la pena mayor de este delito es cinco años, y en muchos casos con posibilidad de excarcelación.

La estrategia de los defensores fue variando. En un principio se especuló que irían por la calificación del homicidio preterintencional. Esto es cuando alguien quiere causarle daño a otras persona pero sin la intención de matarla y el medio empleado no produce razonablemente un desenlace fatal. Este hecho tiene condenas de 1 a 3 años de prisión. El crimen de Alejandra podría haber quedado con esta carátula, ya que Cruz Huanca declaró que le pegó una trompada en la cabeza y al verla inconsciente la tiró un río.

Sin embargo, la postura de la defensa del imputado fue ir por el homicidio culposo. El próximo viernes se conocerá el veredicto.

Misterio y muerte

El 10 de diciembre de 2016 fue la última vez que Alejandra Janko fue vista con vida en San Carlos, precisamente en una finca de calle Coronel Videla. Sus familiares comenzaron a buscarla y su esposo, quien incluso salió hablando ante los medios de comunicación, dijo que se había ido hacia Mendoza con 150.000 pesos.

La búsqueda se extendió durante varios días, hasta que trabajadores rurales hallaron un cadáver en un río ubicado a 5 kilómetros del domicilio de la mujer. Fue reconocido inmediatamente por sus prendas de vestir, pese a que el cuerpo estaba descompuesto por el paso del tiempo.

Inmediatamente los pesquisas pusieron la lupa sobre su familia, que había aportado diversas informaciones falsas. Hasta trascendió que Janko había regresado a Bolivia, su país natal, y les había dicho que estaba en buen estado.

El acusado y su hermanastro fueron detenidos. El primero de ellos confesó haberla golpeado y matado sin intención, por lo que quedó privado de su libertad. El segundo terminó sobreseído por falta de pruebas.

Maltratos y amenazas

La hermana de Alejandra declaró en el juicio y dejó en evidencia la dura situación que pasó la víctima. En su testimonio aseguró que era una persona muy sufrida; la golpeaban y la hacían trabajar de manera excesiva como cosechadora.

La mujer agregó que recibió llamados del imputado desde la cárcel en los cuales la amenazaba para que no declarara. Según la declarante, este hombre habría querido matar a su pareja porque quería irse con otra mujer y agregó que esto se lo dijo el propio sospechoso.

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