El policía Claudio Salas fue condenado a prisión perpetua por la Cámara Criminal Segunda de Neuquén al ser hallado culpable del crimen del adolescente Brian Hernández, cometido en diciembre del 2012.
Los jueces consideraron que Salas utilizó su arma reglamentaria “en forma innecesaria e irracional” cuando el vehículo en el que se iba Brian (14), en la parte posterior, no se detuvo en un control policial.
“La acción de disparar el arma fue injustificada e irracional porque contaba con otros medios menos drásticos para detenerlos procurando la menor lesividad hacia los ocupantes del vehículo que habrían evadido el control policial”, señala el fallo. Considera que “no resulta verosímil” la versión del efectivo policial y que “no es razonable que haya disparado de lleno sobre el vehículo cuando sabía que al menos había dos personas en su interior según su propio testimonio”.
Los jueces condenaron a Salas como autor del delito de “homicidio calificado”, por ser policía.
