Pelea e incendio en la prisión: una mujer murió y otra se encuentra en grave estado
En medio de un brutal incidente que derivó en un incendio, una mujer murió y otra interna se encuentra en grave estado tras una violenta pelea originada en una cárcel
El violento episodio sucedió durante la madrugada del sábado en el penal de mujeres de Bower, ubicado en las afueras de la ciudad de Córdoba, y hasta el momento se desconocen los motivos que ocasionaron el supuesto enfrentamiento.
Lo concreto es que alrededor de la 1 del sábado, surgió un incidente en el Establecimiento Penitenciario N°3, ubicado a unas 20 kilómetros al sur de la capital cordobesa y de acuerdo a lo informado por el Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC), la pelea se produjo entre una interna procesada, identificada como P.G.A., y otra condenada, R.M.F., en un sector de la antesala del Núcleo “C” de la cárcel de Bouwer.
En un momento determinado, en que la mayoría ya se encontraba descansando, se originó una pelea por causas que se desconocen que derivó en un incendio provocado por las propias internas del sector, aunque fue controlado por el personal de guardia y efectivos del Grupo de Intervención Rápida.
Pese a la intervención del personal penitenciario, la interna P.G.A murió en el lugar, mientras que la otra mujer sufrió graves lesiones y fue trasladada a un centro de salud externo, donde permanece internada en estado crítico.
El Servicio Penitenciario, por su parte, dio intervención a la fiscalía correspondiente, a la que se remitieron los elementos probatorios, en tanto que fueron notificados el Organismo de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad Pública y Ciudadana de la provincia de Córdoba.
Sin embargo, en redes sociales algunos allegados a las reclusas indicaron que no se produjo ninguna pelea, sino que las dos internas implicadas fueron alcanzadas por llamas de un incendio, cuyo origen se desconoce, y resultaron afectadas debido a la tardanza del personal penitenciario de guardia en intervenir en el incidente.
El penal de Bouwer había quedado en el ojo de la tormenta en las últimas semanas por otros episodios de violencia, especialmente luego de una brutal golpiza que sufrió una mujer trans en uno de los módulos por parte de un grupo de penitenciarias.
En ese incidente ocurrido a fines de noviembre, ocho guardiacárceles fueron detenidas y suspendidas por orden judicial acusadas de golpear brutalmente a una persona detenida que se autopercibía varón y que se encontraba alojada en el pabellón femenino.
El brutal ataque quedó registrado por cámaras de seguridad situadas en el establecimiento y resultó clave para la investigación ya que permitió identificar al personal penitenciario interviniente.





