Policiales Sábado, 18 de agosto de 2018

Padre de seis hijos murió en tragedia vial en Ciudad

El accidente involucró a otras cuatro víctimas, que sobrevivieron. Algunos estaban muy alcoholizados

Alcohol, alta velocidad y una maniobra imprevista fueron el cóctel fatal para los cinco ocupantes de un Chevrolet Agile, que se estrelló contra un árbol de mediano tamaño, ayer alrededor de las 14 en la esquina de Martínez de Rosas y Mariano Moreno en Ciudad.

Producto del impacto murió uno de los acompañantes, Gustavo Balderrama Alcayaga, de 38 años, que según los datos que manejan los investigadores era empleado de mantenimiento de la UNCuyo y papá de seis hijos. Los cuatro sobrevivientes, entre ellos un menor de 14 años (hijo de quien iba al volante), fueron internados en distintos hospitales del Gran Mendoza.

Al menos el conductor y otro de los ocupantes son personal militar, aunque no se conocía qué rango ni función tenían. Un rumor indicó que pertenecen a la Fuerza Aérea. Los viajeros del vehículo serían todos de una misma familia.

Quien comandaba el auto y ocasionó el accidente fue identificado como Javier Aguilera, de 35 años. Fue internado en el Hospital Central con politraumatismos graves. Estuvo en terapia intensiva pero ya no tendría riesgo de muerte. Será trasladado a sala común y le espera un largo tiempo de recuperación.

No obstante, el fiscal Fernando Giunta, de la Unidad Fiscal de Tránsito, ordenó su detención y le puso una consigna policial que deberá custodiarlo ya que ha sido privado de su libertad.

Será acusado oportunamente de homicidio culposo agravado, que prevé pena de 3 a 6 años de prisión.

Otras dos víctimas fueron identificadas como Juan Axel Balderrama y Luis Cardozo. Del menor de edad se preservó la identidad.

Según los testimonios de las propias víctimas que pudieron hablar en las ambulancias camino a los hospitales, varios de ellos, el conductor incluido, estaban alcoholizados porque venían tomando bebidas espirituosas desde el día anterior.

El impacto

Un ciclista fue ocasional testigo del violento accidente y ayer por la tarde ya había dado detalles con su declaración en la fiscalía.

Su relato confirmó que la tragedia ocurrió en solitario y no hubo ningún otro rodado involucrado.

Señaló que el Chevrolet Agile circulaba a muy alta velocidad por Mariano Moreno, en dirección oeste-este, cuando al llegar a Martínez de Rosas hizo una maniobra para la que no le quedó demasiado margen.

El conductor, de acuerdo con el relato del testigo, habría intentado controlar el vehículo con un volantazo brusco pero finalmente lo perdió y el auto fue a dar contra el tronco de un árbol en la vereda.

El golpe fue fatal para el acompañante que iba en el asiento delantero, al lado del conductor. A tal punto que murió en el lugar y nada pudieron hacer los servicios de emergencia.

El accidente generó gran revuelo y la intervención de varias ambulancias para asistir a los heridos cuya situación era comprometida.

Trasladaron a dos víctimas al Hospital Central, otra al Hospital Militar y el menor de edad fue al Notti.

Según la información de ayer por la tarde, salvo el conductor, el resto iba a obtener el alta médica en las horas siguientes y estaban bajo custodia policial, sólo a los efectos de que fueran trasladados a la fiscalía para declarar en caso de que estuvieran en condiciones de hacerlo.

La imputación

En cuanto a Javier Aguilera, será acusado con el nuevo artículo del Código Penal que agrava la pena para aquellos que ocasionen una muerte vial por conducir bajo los efectos del alcohol, no respetar las señales de tránsito o circular a alta velocidad.

Se trata del artículo 84 bis, que sin embargo tiene una serie de requisitos para que el fiscal los utilice para acusar y un juez pueda condenar.

Para el homicidio culposo por accidente vial, el artículo tradicional es el 84 y prevé pena de cárcel de 2 a 5 años. La mínima de esta figura suele permitir a los que son condenados recibir penas que se cumplen en libertad.

En cambio, el 84 bis eleva el castigo carcelario a 3 años de pena mínima y a 6 de máxima. Esto lo deja al borde de la detención, porque toda condena de más de 3 años de prisión debe ser cumplida en la cárcel.

Este detalle podría incluso al conductor impedirle recuperar su libertad y que sea enviado al penal mientras se tramita la causa para llegar a juicio.

Sin embargo, el 84 bis dice que la pena de 3 a 6 años se agravará cuando la presencia de alcohol en sangre sea de 1 gramo por litro o más.

Es decir, el doble del techo de 0,5 gramos por el que se sanciona por una multa de tránsito.

Si la alcoholemia resultara menor a 1 gramo, Aguilera debería ser acusado por el artículo tradicional.

Igual ocurre con la velocidad. Debe acreditarse que al momento del accidente superó en 30 kilómetros el tope de la máxima permitida allí. Si no se prueba con peritos este dato, tampoco se pueda acusar con el artículo más grave.

No obstante, el nuevo 84 bis también castiga la conducción temeraria, que le abre la puerta a la Justicia a aplicar el agravante con gran discrecionalidad, al menos durante la investigación.