"Ahora tengo un tiempo más para estar con mi hijo". La frase pertenece a Mariana Paparini, la mujer que lucha en la Justicia contra el padre de su hijo, residente en Italia, por la tenencia del pequeño de 10 años. La Corte nacional será quien tenga la última palabra.
En los primeros días de diciembre, la Suprema Corte de Justicia provincial ordenó en un fallo que Tomasso regrese a Italia junto a su padre. Entre otros argumentos, los jueces Alejandro Pérez Hualde -preopinante- y Julio Gómez tuvieron en cuenta que su madre se lo trajo a Argentina ilegalmente cuando tenía tres años.
Si bien la progenitora admite no haber tenido el consenso del padre, Luca Guglielmino, para regresar a Mendoza, adujo que era víctima de violencia de género y no encontró otra alternativa en el país europeo.
En su momento, los magistrados admitieron que se trató de uno de los casos "más difíciles frente a los cuales puede enfrentarse un juez" ya que, en contraparte, Tomasso vivía en Mendoza desde 2009 y ya había formado sus círculos íntimos en la provincia. Pero también tuvieron en cuenta tratados internacionales, como el Convenio de la Haya, para fallar a favor de la restitución.
Lejos de quedarse con los brazos cruzados, Mariana Paparini presentó en los últimos días de diciembre un recurso extraordinario federal solicitando que sea el máximo tribunal de Justicia del país quien resuelva la situación.
La buena noticia para ella llegó este miércoles, cuando Pérez Hualde y Gómez tuvieron nuevamente el expediente en sus manos y accedieron al recurso interpuesto. Los ministros dijeron que la sentencia obedece "a la aplicación de las normas nacionales e internacionales vigentes en la materia", pero que la mujer planteó que se han aplicado erróneamente tratados internacionales de rango constitucional.
"Se estima procedente, en este caso excepcional y, no obstante entender esta Corte que los convenios han sido rectamente interpretados y aplicados, conceder el recurso extraordinario federal interpuesto, a los fines de que sea el máximo Tribunal del país el que dirima el conflicto suscitado", consideraron.
De esta forma, se trata del segundo expediente en los últimos días que la Corte provincial envía a su par nacional para que defina el litigio -el primero fue el polémico fallo sobre las prisiones preventivas de la ONG Xumex-.
Una larga lucha
Mariana Paparini y Luca Guglielmino eran pareja y vivían en Italia, en la localidad de Ancona, donde concibieron al pequeño Tomasso. A mediados de agosto de 2009, cuando el niño tenía 3 años, la madre recibió ayuda de una familia y escapó hacia Mendoza, su tierra natal. Según explicó, recibía malos tratos por parte del hombre y hasta un día estuvo internada por los golpes.
En enero de 2010 se formó un expediente en el Sexto Juzgado de Familia, donde se atendió "el interés superior del niño" -en reiteradas audiencias Tomasso dijo que se quiere quedar en Mendoza- y se determinó que se quede con su madre, donde ha pasado la mayor parte de su vida.
El padre apeló el fallo y el caso recayó en la Segunda Cámara de Apelaciones, quien siguió los lineamientos de los jueces anteriores. Una vez más, Luca Guglielmino se interpuso y la Suprema Corte de Justicia le hizo lugar a su oposición.
Además del camino judicial, la madre del Menor, docente en una escuela de Godoy Cruz, y sus familiares comenzaron a juntar firmas en la página web Chance donde están cerca de alcanzar a los 2 mil peticionantes.




