Internado en el Hospital Central desde su arresto, el cirujano Carlos Arzuza (48) recibió en las últimas horas una nueva imputación, esta vez por la denuncia que hizo la OSEP en su contra por fraude al Estado. Además se ordenó su detención por otra causa y se pidió la prisión preventiva.
La auditoría que realizó la obra social, en la que detectó irregularidades en el accionar del médico, le permitió a la fiscal que lo investiga, Claudia Ríos, concretar la última imputación: fraude a la Administración Pública en modo de estafa, en concurso real con uso de instrumento público falso y falsificación de instrumento público. Este paso judicial se dio el miércoles en el hospital y el acusado se abstuvo de declarar.
Concretamente se sospecha que Arzuza desde hace un par de años presentaba recetas falsas en OSEP que le permitían conseguir ampollas de Nubaina. Este remedio está compuesto de nalbufina, droga derivada del opio. Los opiáceos se usan para aliviar el dolor agudo relacionado con cirugías y otras intervenciones médicas.
Por lo que genera en el cuerpo, es que se cree que el cirujano los utilizaba como anestesia para sus pacientes. La nalbufina además tiene un efecto adictivo y Arzuza también la usaría para consumo propio.
La maniobra del médico consistiría en conseguir recetarios con firma y sello de otros colegas, pero completados con su letra. Las recetas tenían como beneficiarios a él o a su madre, Olga Villegas de Arzuza, ambos afiliados, y siempre con un mismo diagnóstico: piodermitis.
Allí reside una contradicción, ya que esa afección en la piel se trata con un medicamento que no es la Nubaina.
Este cirujano fue prescriptor de OSEP hasta 2014, cuando fue dado de baja por irregularidades. Desde allí habría seguido sacando medicamentos como afiliado. Según la auditoría, en estos años llegó a conseguir unas 768 recetas que le permitieron retirar 430 ampollas de Nubaina.
Tres causas y prisión preventiva
En tres expedientes la fiscal Ríos tiene las suficientes pruebas reunidas para pedir la prisión preventiva para el cirujano: la imputación por fraude, la acusación de homicidio simple en perjuicio de Beatriz Gattari (48) -hecho que motivó su detención- y una tercera causa de lesiones graves culposas en 2012 y que tuvo como víctima a una mujer a quien Arzuza le habría extraído el útero. Este último episodio había sido elevado a juicio pero restaba la orden de arresto.
Estas investigaciones cuentan con elementos probatorios que están en poder de los pesquisas, por lo que ayer se solicitó la preventiva para el médico.
Arzuza continúa en el Hospital Central por su afección genital tras la operación que se hizo en el pene. El sospechoso está en el sanatorio desde el pasado 8 de diciembre, cuando fue arrestado junto con su pareja y asistente, la rumana Laura Duta (38), por la muerte de Gattari. A esta mujer le habían realizado una liposucción y un injerto de glúteos en la clínica clandestina de calle Alem de Mendoza capital.



