Policiales Jueves, 5 de julio de 2018

Ordenaron la libertad para tres acusados de asesinar a un obrero para robarle

Una juez no encontró motivos suficientes para dictar la prisión preventiva para los sospechosos del crimen de Ramiro Alarcón (45), ocurrido en Guaymallén hace un mes.

Pese a que las pruebas parecían ser contundentes, la Justicia decidió liberar a tres personas que están acusadas de asesinar a un hombre en Guaymallén hace un mes para sustraerle sus pertenencias.

Este miércoles se realizó una audiencia ya que la fiscal de Homicidios Claudia Ríos había solicitado la prisión preventiva para los tres detenidos que tiene el crimen de Ramiro Santiago Alarcón (45). Pero recibió un revés por parte de la juez Carolina Colucci.

Para la investigadora del caso la situación de Diego Gutiérrez, Cristian Coria y Claudia Flores era comprometida. Cuando los policías de Investigaciones ya habían apuntado contra estas personas una prueba concreta lo plasmó en el expediente.

Se trata de una campera que fue encontrada en el lugar del hecho y que tenía manchas hemáticas. Según establecieron los peritos de forma casi inmediata, la sangre pertenecía a la víctima fatal y a Gutiérrez. ¿Cómo pudo hacerse el cotejo tan rápido? Gutiérrez tiene antecedentes penales y por ende su rastro genético está almacenado en una base de datos.

Para la juez Colucci estas pruebas no eran suficientes para que los imputados por homicidio criminis causa -contempla pena de prisión perpetua- continúen tras las rejas. La magistrada también le cuestionó a Ríos no haberle tomado declaración a los presuntos asesinos pese a que ellos habían manifestado la intención de dar su testimonio.

De todas formas, la fiscal Ríos estableció una fianza real de 50 mil pesos que deberán pagar los acusados para volver a la calle, además de respetar otras reglas como presentarse en una dependencia judicial a firmar. Hasta este jueves, el pago no se había efectuado y los tres sospechosos continuaban detenidos.

Entre las próximas medidas que se incorporarán en el expediente se encuentra el resultado del análisis de ADN que ordenó la fiscal para ratificar que la sangre hallado en la campera pertenece a la víctima y al imputado Gutiérrez.

Robo

Cerca de las 20 del lunes 4 de junio, un grupo de vecinos del barrio Don Bosco alertó que la puerta de una obra en construcción ubicada en calle Allayme al 2.500 se encontraba abierta, por lo que notificaron al 911.

Cuando las autoridades ingresaron al lugar se encontraron con Ramiro Alarcón sin vida. El hombre trabajaba en la construcción pero también dormía en el lugar. El cadáver presentaba heridas de arma blanca, estaba maniatado y amordazado.

En un principio se creyó que se trataba de una pelea entre conocidos, pero los pesquisas detectaron que a la víctima le habían sustraído su teléfono celular y otros electrodomésticos del lugar.