La acusación que pesa sobre Julieta Silva, la novia de Genaro Fortunato, el joven que fue atropellado la madrugada del 13 septiembre a la salida del Bar La Mona, es gravísima, por eso la defensa de la mujer intentará esta semana aportar testigos para desvirtuar la declaración del cuidacoches cuyo testimonio fue determinante para la calificación de la causa que es homicidio doblemente agravado por el vínculo y por su comisión con alevosía.
En ese contexto, la defensora oficial Florencia Garciarena intentará esta semana presentar testigos que aporten elementos necesarios para apoyar de la versión de Julieta Silva, quien dice que fue un accidente y que no hubo intención de matar a su ex pareja.
Las condiciones climáticas, los problemas en la vista que tiene Julieta serían dos de los argumentos que va a esgrimir la defensora para buscar una carátula más benigna que pueda mostrar que se trató de un accidente culposo. Además va a pedir, en caso de que la fiscal insista con el pedido de prisión preventiva, la morigeración con una de carácter domiciliario por la condición de madre de la acusada.
Julieta Silva señaló en su declaración ante la fiscal Andrea Rossi que giró con su automóvil en "U" para buscar a Genaro y darle las llaves de la casa de su mamá y el celular.
En su relato insistió en que no vio el cuerpo de Genaro tirado sobre calle El Chañaral y que se trató de un accidente.
En este sentido, la defensa de Julieta Silva intentará demostrar la escasa visibilidad que existía en la zona, por la lluvia que caía, y que la conductora no tenía los lentes que usaba normalmente para ver, ya que sufre de astigmatismo.
En ese contexto, esta semana se realizarán una serie de pericias en la Cárcel con especialistas en psiquiatría, para determinar la personalidad de Julieta, y otro oftalmológico para saber a ciencia cierta el grado de dificultad que Julieta tiene en la vista.
Lo cierto es que hasta ahora la fiscal cuenta con un testimonio clave que es el del "trapito", apodado Cuca, que sería el único testigo de lo que sucedió esa trágica madrugada. El cuidacoches estuvo acompañado esa noche de otro compañero de trabajo que se habría retirado minutos antes del accidente. El paradero de este potencial testigo se desconoce.
Los hechos
Mucho se habló en la semana respecto a la causa de la discusión previa a la muerte de Genaro que hubo entre Julieta y su pareja.
En principio se creyó que Julieta leyó un mensaje de la ex novia Agostina Quiroga y que ese fue el detonante. Pero la versión se cayó cuando la propia Agostina, embarazada de cuatros meses del rugbier, se presentó a declarar espontáneamente y negó haberse comunicado con Genaro.
Se supo por versiones de la familia de Julieta, que no fueron confirmadas por la fiscal, que el inicio de la discusión de debió a una pelea que tuvo Genaro con dos hombres en La Mona.
Esta circunstancia habría sido decisoria para que Julieta abandonara el bar y fuese a buscar su auto que estaba estacionado sobre la calle El Chañaral. La mujer fue seguida por Genaro que intentó evitar que se fuera.
Allí, Julieta subió a su Fiat Idea y, según una fuente consultada por UNO de San Rafael, "bajó el vidrio de su ventanilla para pagarle al cuidacoches. Esto fue aprovechado por Genaro que intentó frenar la fuga de Julieta que arrancó y dejó tirado al rugbier".
El joven, futuro padre de una nena, quedó tendido en el suelo cuando aparentemente intentaba recuperarse después de la primera caída
La mujer recorrió 150 metros por El Chañaral hacia el norte, dio la vuela en "U'' y volvió hacia la avenida Hipólito Yrigoyen.
En el camino de regreso pisó a Genaro y le aplastó el cráneo. En ese instante, según la fiscal Andrea Rossi, el cuidacoches hizo señas para que Julieta frenara el auto y al bajarse se dio cuenta que lo había matado.
La muerte fue instantánea, aseguraron los peritos de la Policía.
Con el testimonio del cuidacoches y algunos otros elementos, la fiscal ordenó la prisión preventiva y la calificación de la causa complicó severamente a Julieta Silva.




