Policiales Jueves, 27 de septiembre de 2018

Mató hace un mes al hijo del "Chavo" Juncos y ya fue condenado

En un juicio abreviado Mariano López admitió ser el autor del crimen del hijo del ex futbolista. Irá 17 años a la cárcel por esta y otra causa.

Este miércoles se cumplió un mes del crimen de Fernando Juncos (26), hijo del ex futbolista Luis Chavo Juncos, asesinado de un balazo en la cabeza en el barrio La Favorita. Casi en tiempo récord, la Justicia cerró el caso y el acusado ya fue condenado a 15 años de cárcel. El caso generó una pueblada en ese sector de Mendoza Capital, días después del hecho.

Mariano López instantes después del ataque armado quedó sindicado por testigos como el homicida. El dato les llegó a los investigadores y se ordenó su captura.

Para la familia de la víctima y sus amigos no había dudas sobre la autoría del sospechoso, y como venganza arremetieron contra su casa en La Favorita. Prendieron fuego su vivienda y hasta golpearon a su hermana embarazada. Los disturbios fueron generalizados y hubo incendio de más casas, destrozos y hasta explotó un auto. Personal policial debió intervenir y algunas personas terminaron con lesiones por las postas de goma utilizadas por los efectivos.

Esta reacción justiciera de los lugareños hizo que López se entregara ante las autoridades tres días después del asesinato de Juncos, apodado Nano.

El fiscal Horacio Cadile lo imputó por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Ayer debía tratarse la prisión preventiva del detenido, pero antes de comenzar la audiencia la abogada defensora Silvina González pidió un juicio abreviado inicial, en donde el acusado admitía su autoría en el hecho a cambio de una pena no tan severa. La fiscalía aceptó y se pactó una condena de 15 años, cuando López por el delito que estaba imputado podía recibir 10 años de mínima y hasta unos 30 de máxima.

El acuerdo fue aceptado por el juez David Mangiafico, quien en la sentencia agregó 2 años por una causa previa que tenía el detenido. En total pasará 17 años preso.

La abogada defensora además solicitó que cumpla su arresto en la cárcel de San Rafael, ya que considera que correría riesgos en cualquier penal del Gran Mendoza. Esto también fue aceptado.

Fernando Juncos fue baleado en la madrugada del sábado 25 de agosto mientras se encontraba en una juntada. Según cuentan sus familiares, este muchacho y otros hombres habían jugado a la pelota en la noche del viernes, y luego compartían un asado en la casa de uno de ellos, en calle Progreso, a 50 metros del centro de salud del barrio La Favorita.

Cerca de las 7 irrumpió López, que al parecer quiso intervenir en el encuentro, aunque se habría encontrado con la negativa de los presentes. Por causas que se investigan, el agresor le terminó disparando a Juncos en la cabeza y escapó. El herido fue trasladado al Hospital Central, y desde su internación se supo que su estado era muy grave.

Un día después, el domingo 26, falleció. Exactamente un mes después, su asesino fue condenado, en una de las causas que se resolvieron con mayor celeridad en la provincia en los últimos tiempos.