Por Rosana Villegas
La única molestia que Anselmo Funes (88) pudo provocarle a su compañero de sala Didder Joel Toranzo (26), en el hospital Del Carmen el pasado 19 de abril, fue quejarse del frío. Mientras el hijo del anciano salió a pedirle una manta a la enfermera, su compañero de habitación, en un inesperado ataque, saltó sobre el octogenario y lo golpeó tanto en la cabeza que Funes murió dos días más tarde. El agresor, que según los médicos tenía un cuadro psicótico, fue declarado inimputable por el crimen y se recomendó internarlo en el psiquiátrico El Sauce. Sin embargo, sólo estuvo 5 meses allí, ya que fue dado de alta el pasado 19 de septiembre y nadie en la Justicia hace un seguimiento de su tratamiento. La familia del anciano asesinado demandará civilmente a la obra social.
Anselmo era jubilado de la comuna de Capital y como para acrecentar en algo esa jubilación montaba todos los días un puesto de venta de golosinas y artículos varios en la puerta del Banco Nación de Las Heras. Pese a que el hombre hacía lo imposible por mantenerse activo, un edema en una pierna y problemas de próstata lo llevaron a internarse el miércoles 16 de abril. “No era nada grave, lo internaron para tratarle el edema con anticoagulantes, pero un día antes del ataque la médica nos había dicho que le darían de alta el lunes siguiente, justo cuando cumplía los 88 años”, cuenta Silvia Gelvez, esposa del único hijo de Anselmo, quien heredó también su nombre.
Tras el ataque que sufrió el 19 de abril, Funes se descompensó y pasó a terapia intensiva del mismo hospital de Godoy Cruz. Al día siguiente, su familia recibió la triste noticia de que había sufrido muerte cerebral y el lunes 21, el día de su cumpleaños número 88, falleció.
Sólo 5 meses internado
Su muerte desencadenó la actuación judicial, que recayó en manos del fiscal de Godoy Cruz Horacio Cadile, quien en principio caratuló la causa como averiguación de muerte y citó a declarar a los médicos del hospital. Más tarde, fueron los galenos del Cuerpo Médico Forense quienes informaron que Toranzo presentaba un cuadro psicótico y tenía antecedentes de epilepsia, por lo que se lo declaró inimputable y se ordenó internarlo en el hospital El Sauce.
Sin embargo, en ese psiquiátrico pasó sólo 5 meses internado, ya que fue dado de alta el 19 de septiembre pasado. “Yo no puedo dar información sobre los pacientes ni sobre sus tratamientos”, dijo, escueto, el director de ese hospital, Oscar Labay.
Quien sí confirmó su salida de ese nosocomio fue la jueza del 4º Juzgado de Garantías, Alejandra Alonso, quien debió firmar la salida de Toranzo de ese psiquiátrico. “Según el informe del órgano de revisión y de la Dirección de Derechos Humanos, el joven llevaba perfectamente el tratamiento. Salía los fines de semana, continuaba tomando la medicación y está contenido por sus padres, que son quienes están encargados de su tratamiento, por lo que se autorizó la externación”, confirmó Alonso.
“Nosotros no podemos entender cómo es que este muchacho ya está de alta. El día del ataque su madre me reconoció que tenía problemas psicológicos, ¿se curó en 5 meses?”, lanzó Anselmo Funes hijo.
Al ser consultada sobre si existe alguna autoridad judicial que haga un seguimiento del tratamiento que debe continuar Toranzo, la jueza explicó que al no ser imputable penalmente no le corresponde a la Justicia Penal controlarlo. “El fiscal debería pedir el archivo del expediente, después el sobreseimiento del joven y que éste pase a estar a disposición de la Justicia de Familia. Esta debería realizar ese seguimiento”.
Como eso no ocurrió, desde que Toranzo fue dado de alta, hace 45 días, nadie en la Justicia controla si hace o no el tratamiento.
El fiscal Cadile le aseguró a Diario UNO que archivaría la causa en pocos días más.




