Para la Quinta Cámara, el disparo de Oscar Ahumada a su novia fue accidental. Tras el fallo, el fiscal dijo que apelará por segunda vez. Por qué los jueces tomaron esa decisión.

Mató a su novia de un balazo en la cabeza, pero la Justicia sólo lo condenó por lesiones accidentales

Por UNO

La ablación de órganos de una joven baleada y con muerte cerebral impidió que un juez puedadeterminar si el deceso fue consecuencia o no del disparo accidental que le efectuó su novio en la

cabeza, ya que la intervención médica borró la posibilidad para la Justicia de establecer si se

trató de un homicidio culposo.

Seguramente la sentencia dictada ayer por el camarista Rafael Escot en la Quinta Cámara del

Crimen dejará tela para cortar, tras haber condenado a Oscar Ahumada a 3 años de prisión en

libertad condicional bajo la calificación de lesiones gravísimas culposas contra la novia del

joven, Cintia Castillo.

La chica de 20 años falleció en marzo de 2008 dos días después de que Ahumada le efectuara un

tiro a corta distancia a la cabeza que la Justicia ha concluido fue puramente accidental.

La joven, que era donante de órganos, llegó al Hospital Central el 13 de marzo y el 15 los

médicos decretaron que la muchacha padecía muerte cerebral en un grado irreversible, por lo que se

realizó la ablación, procedimiento éste que llevó al juez Escot al dilema de no poder definir si el

disparo fue la causa final y directa del deceso.

Más allá de la polémica sobre la interpretación técnica de cuándo la muerte es definitiva

para la Justicia, para el condenado Oscar Ahumada el fallo fue una victoria de su defensor, Daniel

Romero, quien logró sortear una severa acusación de homicidio intencional y el pedido del fiscal

Fernando Guzzo y la abogada querellante Florencia Díaz Peralta de una condena de 20 años de

prisión.

En un anterior juicio, al cual Ahumada estuvo sometido en la Cuarta Cámara del Crimen,

integrada por Jorge Coussirat, Horacio Báez y Carlos Díaz y que luego fue anulado por la Suprema

Corte de Justicia de la provincia ante un apelación del fiscal Guzzo, el joven también había

sorteado la condena de asesinato y en cambio recibió una sentencia por homicidio culposo

(accidental).

En ese entonces el Ministerio Público pidió una pena de 19 años por homicidio simple.

Ante la decisión de Escot, el caso no se cierra aquí porque el fiscal de Cámara, quien mostró

su disconformidad con el fallo del camarista –en cinco días dará a conocer los fundamentos de su

resolución–, ya anticipó que nuevamente presentará un recurso de casación ante la Suprema Corte de

Justicia, que en la anterior presentación le dio la razón.

En cambio el defensor Romero mostró su satisfacción por el resultado obtenido y dijo a la

salida de la sala de debate que "fue un accidente. Mi defendido no tenía motivos para matar. A él

se le escapó un tiro y la auxilió llevándola al Central. Aquí la chica queda conectada al

respirador con muerte cerebral y la desconexión fue autorizada por los padres. No hay homicidio

culposo", enfatizó el letrado.

También el condenado hizo breves declaraciones en las cuales reiteró su inocencia en el

homicidio, tal como lo hizo cuando se abrió el debate.

Ante el juez Escot remarcó que "lo único que puedo decir que no soy culpable. Jamás hice nada

malo ni a ella ni a nadie. Fue un accidente".

El caso

El hecho por el cual Ahumada fue juzgado dos veces ocurrió el 13 de marzo de 2008

aproximadamente a las 18 en una obra en construcción de la calle Mathus Hoyos al 900 de Bermejo.

Allí estaba Ahumada junto con su tío y luego llegó su novia, Cintia Castillo, con quien se encaminó

hacia el obrador.

Minutos después se escuchó una detonación proveniente del interior. El tío del joven entró y

vio a Cintia tirada en el piso con un tiro en la frente con orificio de entrada y sin salida que

luego le provocó la muerte. Ahumada le había disparado, según rezaba la elevación a juicio.