Una joven de 25 años fue detenida en Godoy Cruz, luego de evadir un control policial, donde casi atropella a un efectivo. Hubo una persecución que terminó cuando chocó con un móvil de la Policía. Le hicieron un test de alcoholemia que reveló que manejaba borracha ya que tenía 1,11 gramos de alcohol en sangre.

Alrededor de las 2.30 de este lunes, un Fiat Uno negro evadió un control policial en el Parque San Martín, donde por la maniobra brusca que hizo, casi atropella a un efectivo.

Debido a esto, policías salieron en persecución de ese auto conducido por una mujer quien, al llegar a calles Santiago del Estero y Bowen, de Godoy Cruz, chocó de frente con el móvil 3132.

Allí, y sin poder escapar, identificaron a la conductora, una joven de 25 años, quien se notaba que estaba alcoholizada, e iba acompañada de un joven de 19 años.

Le hicieron el test, el cual dio como resultado que la joven tenía 1,11 gramos de alcohol en sangre, lo que supera ampliamente lo permitido en la provincia que es de 0,5 gramos de alcohol en sangre para conductores particulares.

Los dos jóvenes fueron subidos a otro móvil para ser trasladados a la comisaría, pero la chica comenzó a pegar pagatas y golpes en una de las puertas, hasta que llegó a descuadrarla.

Además de las infracciones por evadir un control policial, resistirse a la autoridad, chocar un móvil, causar daños en otro y manejar borracha, los dos fueron procesados por incumplir el artículo 205, debido a que circulaban en el horario en el que solo puede hacerlo personal escencial.