Por Gonzalo Villatorovillatoro.gonzalo@diariouno.net.ar
El Mendocino, conocido ladrón del Sur, echó mano a ese recurso legal para salvarse de la detención mientras robaba en una casa.
Malestar policial por "El Mendocino", el joven que mostró un hábeas corpus para no ser arrestado

La situación producida durante la detención del joven apodado El Mendocino generó un gran malestar en la fuerza policial de General Alvear. El enojo no radica en la seguidilla de delitos por los que fue capturado en menos de un mes y medio sino porque la última vez sacó un hábeas corpus del bolsillo y lo exhibió ante los ojos de los agentes, exigiéndoles a gritos que no lo tocaran, pese a que lo agarraron con las manos en la masa. No hace falta indagar muy profundo para saber que por estos días los efectivos mastican bronca, algo que el jefe de la Policía Departamental alvearense no está dispuesto a ocultar. A pesar de que finalmente el hombre fue detenido.
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“A la persona buena la policía no lo persigue porque trabaja y circula libremente por nuestro departamento, los que tienen cola de paja o usan el anonimato para delinquir se escudan en estas herramientas legales”, lanzó el comisario Marcelo Calipo.
Lejos, muy lejos del acostumbrado tono de voz apacible y políticamente correcto que suele emplear, el titular de la Jefatura Departamental de la Policía en sus declaraciones afirmó: “Que cambien de conducta, que se dediquen a laburar y nadie los va a molestar, no van a tener que andar pidiendo esas herramientas (por el hábeas corpus)”.
El enojo estalló el viernes pasado cuando el personal policial acudió a un robo en calle 4 de Alvear y lograron atrapar a tres de las cuatro personas que habían irrumpido en una casa, entre los que se encontraba El Mendocino. Pero la satisfacción de los policías por el deber cumplido duró poco, ya que antes de que le colocaran las esposas el joven de 18 años sacó del bolsillo el hábeas corpus que le había otorgado la Justicia y exigió que no lo apresaran.
“Es un beneficio que la ley le otorga a cualquier persona que alega sentirse perseguido o cree que sus derechos son cercenados por la policía, y si el magistrado estima conveniente le da lugar”, explicó el comisario, y añadió: “Esta persona fue detenida y alegaba tener el hábeas corpus y que no lo podían tocar”.
Por si no quedaba en claro que dentro de la fuerza había malestar por la situación, Calipo se encargó de poner blanco sobre negro: “Nos entorpece la actividad preventiva diaria que hacemos, porque es una persona que sabemos que puede llegar a delinquir, que tiene antecedentes y anda buscando estas artimañas legales, por eso si me preguntan si estoy molesto, es así, estoy molesto”.
Los antecedentesEl Mendocino y su familia son de Godoy Cruz y se instalaron en General Alvear cuatro meses atrás.
La primera vez que se escuchó sobre él fue en agosto, cuando lo pescaron por robar en la casa del titular del supermercado Carrillo. Esa vez el dueño del negocio lo correteó y a la persecución se sumó la policía. Lo siguieron hasta la casa y durante el allanamiento, que encabezó el juez Néstor Murcia, dieron con los efectos personales del comerciante más otro cúmulo de artefactos electrónicos y una radio de la policía que también era mal habida.Cuando arrancaba setiembre, al Mendocino lo encontraron in fraganti en una propiedad en calle Alberdi. Esa vez los dueños estaban en casa y mientras lo miraban por la ventana dieron aviso a la fuerza y fue arrestado en el acto.
La última detención de este ladrón fue el viernes por el robo en una casa, por lo que el juez de instrucción ordenó que quedara alojado en la Comisaría 14. Tras cuatro días se ordenó el traslado a Salud Mental del hospital Schestakow, para que se estudie si necesita un tratamiento por adicciones.