Hay un submundo en Internet donde miles de personas compartes fotos de material de abuso sexual infantil. Autoridades de todos los países realizan exhaustas investigaciones tecnológicas para dar con los pedófilos. Y este miércoles fue el ejemplo. Se realizaron múltiples allanamientos en varios países de Sudamérica donde se detuvieron y secuestraron elementos en el marco del operativo Luz de la Infancia. Mendoza no fue la excepción.

Hace varios meses llegaron informes de Estados Unidos donde los detectives tecnológicos habían detectado una red de pedofilia que operaba en varios países. El modus operandi era compartir videos e imágenes de abusos sexuales a niños en forma P2P -peer to peer-. Se trata de una modalidad donde se envían los archivos desde una computadora directamente hacia la otra, evitando así que se hagan públicos y ser descubiertos.

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Material secuestrado en el operativo Luz de la Infancia.

Material secuestrado en el operativo Luz de la Infancia.

Con el avance la pesquisa se coordinó una batería de allanamientos en varios países: Brasil, Paraguay, Bolivia y Argentina, entre otros. En nuestro país, los procedimientos tuvieron lugar en Buenos Aires y también en Mendoza. En la provincia se realizaron cuatro medidas ordenadas por el fiscal Santiago Garay, quien está encargado de investigar este tipo de ciberdelitos.

https://twitter.com/VillalbaEdua/status/1402761778677927938

En Mendoza, los allanamientos fueron en un departamento ubicado en calle Colón y Chile de Ciudad, en una casa de calle Tacuaría en el barrio Bancario de Godoy Cruz, en otra propiedad del barrio Los Ladrilleros de Las Heras y en las inmediaciones del Mendoza Plaza Shopping, Guaymallén.

En total se secuestraron 18 teléfonos celulares, 4 computadoras de escritorio, 8 notebooks, 57 DVD's y 50 dispositivos de almacenamiento externo -discos duros, pendrives, tarjetas de memoria-.

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Según la información policial y judicial, no quedó ninguna persona detenida ya que hasta el momento no se pudo establecer quiénes fueron los que operaron los archivos informáticos. De todas formas, todos quedaron identificados y corren el riesgo de ser imputados por el delito de tenencia de material de abuso sexual infantil, que prevé de 4 meses a 1 año de cárcel aunque las penas pueden aumentar si se detecta que distribuyeron los archivos.

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