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Lucía Inés Fernández: una vida marcada por la tragedia

Lucía Inés Fernández es la adolescente que fue asesinada este martes en Maipú. Por el femicidio se busca al o los autores del aberrante hecho

Por UNO

"Era una niña muy buena y muy amable", recordó Lita, una vecina de la chica a la que conocía desde hace seis meses, cuando Lucía se había mudado con sus padres a esa zona de Rodeo del Medio.

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"Es una zona muy insegura, a veces pasa la Policía, pero es insegura", señala la mujer ante la pregunta de Radio Nihuil.

Este martes, el lugar se vio alborotado. Nadie podía creer lo que había ocurrido. Lucía había sido encontrada muerta.

"Le han dado siete puñaladas y un ladrillazo en la cabeza", explicó Damián, el primo de Lucía, cuando llegó este miércoles a la casa en la que vivía la adolescente. No saben quién ha sido el responsable.

Una vida marcada por la tragedia

Según reveló el primo de Lucía, la joven fue interceptada camino a la escuela. Aunque no se sabe si su destino era ese, ya que se sospecha que en realidad fue una mentira.

En dos ocasiones anteriores Lucía había mentido, pero siempre había sido para ir a casa de una amiga.

"Con los padres se llevaba bien. En la escuela también. Los padres la cuidaban mucho, tenía amigos pero no eran de salir", recuerda Damián.

Pero es el mismo primo el encargado de narrar otros hechos que marcaron a Lucía.

"Ella había sido abusada el año pasado. Mi tía me dijo eso anoche", explicó, haciendo referencia a la madre de la adolescente.

Ese hecho dejó sus huellas en ella, como en toda víctima, pero no le cambió su forma de ser. Siguió siendo amable y servicial con todos.

"Me decía que le hacía acordar a su abuela", recuerda Lita, o Pascuala, como realmente se llama y añade que a Lucía se le había muerto un gato hace poco y que ella no paraba de llorar por ello.

"Le dije que le iba a conseguir uno", se lamentó sin entender las razones que llevan a alguien a matar a una adolescente de 15 años. No es la única que no lo comprende.

De hecho, el padre, que siempre la acompañaba a tomarse el colectivo, se lamenta de que este martes ni él ni su mujer pudieron hacerlo: "Pido justicia por mi hija", dice entre llantos y un dolor que se convierte en reclamo.