Para los vecinos de Pasco 559, en Capital Federal, convivir con Pablo Artasa fue siempre un calvario.Lo denunciaron una y mil veces por ruidos molestos, agresiones y amenazas.Una y mil veces, la policía fue al lugar. Una y mil veces citaron a Artasa a declarar, pero no pasó nada.
Los vecinos le tenían terror, lo denunciaron cientos de veces y lo metieron preso por matar a su madre
