Adelaida es una de las ciudades más pobladas en el extenso territorio de Australia. Se destaca por sus playas que dan hacia el sur de ese país oceánico. Playas que, a mediados del siglo pasado, fueron el escenario de un crimen que se transformó en uno de los más misteriosos en la historia de la humanidad.
¿Lo puedes develar? El extraño código que hallaron en el bolsillo de un NN asesinado en Australia
El crimen del hombre de Somertom sigue siendo, sin lugar a dudas, el caso más misterioso en la historia de Australia
Corría el primer día de diciembre de 1948. Como hacían cientos de personas, dos jóvenes se encontraban disfrutando en una de las playas de Adelaida. En un momento les llamó la atención un hombre que estaba recostado sobre las piedras. Se rieron, pensaba que se había dormido borracho. Pero con el correr de los minutos empezaron a preocuparse. Y lo hicieron con razón: estaba muerto.
Este fue el puntapié del crimen más misterioso en la historia de Australia, que 76 años después continúa sin respuestas. El conocido caso del hombre de Somertom, como decidieron llamar a la víctima que hasta el día de hoy continúa sin ser identificada.
Los detalles del hallazgo
Cuando comenzaron a intervenir los investigadores policiales, lo primero que les llamó la atención fue la vestimenta del cadáver. No era un vagabundo. Tenía pantalones, camisa, pulóver y saco de primer nivel. Entre sus pertenencias había un cigarrillo a la mitad y dos tickets de tren: uno con dirección a la estación central de Australia y otro con destino a Somerton. Esto último fue el apodo circunstancial de la víctima, sin saber que sería su apodo definitivo hasta el día de hoy.
No tenía documento personal. No había etiquetas en sus prendas de ropa (algo muy común para esa época). Nadie lo reclamo durante el paso de los años. No había personas reportadas como desaparecidas con sus características. Y así fue que pasaron las décadas y el misterio sobre el crimen fue creciendo como una bola de nieve.
Tampoco quedó muy claro cuál fue la forma en que mataron al hombre de Somerton. Su hígado y su estómago estaban llenos de sangre, pero no se encontraron rastros de veneno en la autopsia.
El código misterioso
Entre las pertenencias del hombre de Somertom, se encontraron dos papeles misteriosos. Uno con un código formado por varias letras al azar y anotado a mano. Los investigadores del crimen se partieron la cabeza tratando de develarlo, sin éxito. Años después se formó una comisión de los mejores criptógrafos del mundo, pero el resultado fue el mismo.
El otro papel tenía la frase "Tamam Shud". Primero descartaron lo básico: no eran palabras del inglés, del francés ni de algún idioma aborigen australiano. Varios meses después, un periodista detectó que era la frase final del Rubaiyat, un libro de poemas del siglo XI. El idioma es persa y la traducción es "finalizado". Escalofriante.
Pero, ¿qué tenía que ver con el crimen? Muchos años después apareció en Australia un hombre con ese libro y con esa frase arrancada de la hoja, lo que coincidía con el papel hallado en un bolsillo de hombre de Somerton. Parecía que la investigación avanzaba y hasta se identificó a una mujer que se sospechaba que habría sido una pareja informal del hombre, pero esa teoría nunca quedó comprobada por evidencia científica.






