Se trata de Américo Morales (75) a quien encontraron culpable de asesinato de su ex esposa, de 69 años, el 9 de mayo del 2014 en su casa de Colonia Bombal, Maipú. 

Lo condenaron a 10 años de cárcel por asesinar a su esposa a machetazos

Por UNO

Por Ariel Cubells

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En sólo dos días de debate, la Cuarta Cámara del Crimen de Mendoza condenó a Américo Morales (75) por encontrarlo autor del asesinato de su ex esposa, de 69 años, el 9 de mayo del 2014 en su casa de Colonia Bombal, Maipú. El hombre atacó con un machete a la víctima, le partió el cráneo y le amputó dedos de una de las manos. Teresa Vargas murió casi en el acto. 

Morales recibió la pena de 10 años de prisión, a pesar de que había sido imputado por homicidio agravado por el vínculo, delito que sólo contempla el castigo de prisión perpetua. 

Más allá de esto, fue condenado por homicidio agravado por el vínculo con atenuantes por situaciones extraordinarias. Entre ellas, que no tenía antecedentes y las precarias condiciones en las que vivía desde que su ex esposa lo echó de la vivienda que compartían. El hombre siguió viviendo con una hija a pocos metros, aunque con muchas necesidades. 

La causa no fue caratulada como femicidio, ya que se comprobó que no existió violencia de género. El crimen fue en medio de una relación conflictiva, donde Vargas era quien generaba los problemas, como declararon los familiares durante el primer día de juicio. 

Inclusive la mujer había radicado denuncias en la fiscalía de Rodeo del Medio por presuntos ataques del hombre, que luego los investigadores comprobaron que nunca existieron. La víctima había estado internada un tiempo en el hospital psiquiátrico El Sauce. 

Con todo esto, el presidente del tribunal, el juez Horacio Báez, y el fiscal Gonzalo Nazar coincidieron en condenar a Morales a 10 años de reclusión, como si fuera un homicidio simple, que tiene una pena de 8 a 25 años de cárcel. 

La abogada defensora Laura García pidió el arresto domiciliario por la avanzada edad, planteo que será analizado por la cámara emisora del fallo.