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Se trata de Adrián Ocampo (37), quien manejaba en contramano por el Acceso Este y chocó de frente el auto en que iban Juan (62) y María Laura Viudez (39).

Llegaría a juicio el conductor ebrio que mató a padre e hija

Rosana Villegasvillegas.rosana@diariouno.net.ar

Finalmente el conductor que manejaba en contramano y ebrio por el Acceso Este en Guaymallén y provocó la muerte de padre e hija podría llegar a juicio, luego de que la fiscal de la causa lo solicitara el fin de semana. El  hombre que protagonizó el fatal choque frontal está acusado del delito de “doble homicidio simple con dolo eventual” y en la causa también se imputó a un segundo automovilista, que embistió y lesionó a otro familiar de los fallecidos.
En la madrugada del 11 de febrero pasado, cerca de las 3, Adrián Ocampo (37) dejó una estación de servicio de una calle paralela al Acceso Este, a la altura de la ruta 50, en Rodeo de la Cruz, y previo preguntarle a un  bombista cómo debía hacer para ir a Rodeo del Medio, tomó en contramano ese acceso al mando de un Renault 19. En el sentido de marcha permitido, es decir, de este a oeste, circulaba por allí un Peugeot 405, en el que viajaban María Laura (39) y su padre, Juan Manuel Viudez (62). El hombre que guiaba el Peugeot no logró eludir al  Renault, que lo chocó de frente. El impacto fue fatal para la mujer, quien falleció en el lugar, y también para su padre, que dejó deexistir horas más tarde en el Hospital Central. En tanto, Hector Donoso, marido de María Laura, quien también viajaba en el Peugeot siniestrado, quiso bajarse a asistir a su esposa y su suegro, pero fue embestido de atrás por Pacífico Villalobos, quien conducía una  camioneta Nissan. Luego de haber reunido los elementos necesarios para sostener su acusación, entre ellos informes de una escuela de manejo que le confirmaban que Ocampo conocía la vía por la que ingresó en contramano, y los  dictámenes de los peritos psiquiatras, quienes indicaron que el hombre “no tenía valoración por la vida, y que por ende era peligroso para sí y para terceros”, la fiscal Claudia Ríos solicitó la elevación a juicio de la causa. Si bien ahora la defensa de Ocampo, quien permanece en prisión domiciliaria en su casa de Luján, puede oponerse al requerimiento, y en ese caso será un Juzgado de Garantías quien dirima el futuro de la causa, de llegar a  un juicio se trataría de un caso que sentaría precedentes en la Justicia. Esto es así porque Adrián Ocampo está acusado de dos homicidios simples, ambos en concurso real, por lo que de ser hallado culpable las penas  se le sumarían, y arriesgaría entre 8 y 50 años de prisión.

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