El hombre que según la policía había sido asesinado de un disparo en el ojo en el barrio Belgrano, reveló que en realidad la muerte se produjo por causas naturales.

Liberaron a un presunto homicida porque el crimen nunca ocurrió

Por UNO

Un anciano de 78 años, que había sido detenido acusado del "crimen" de su inquilino de 48 en Mar del Plata, recuperó la libertad luego que la autopsia dictaminara que la víctima murió por causas naturales.

La autopsia realizada al cadáver de Carlos Techera, de 48 años, el hombre que según la policía había sido asesinado de un disparo en el ojo en el barrio Belgrano, reveló que en realidad la muerte se produjo por causas naturales.

La información fue confirmada por la fiscal María Isabel Sánchez, quien recibió el informe de los médicos forenses. Unas horas antes, ya había ordenado liberar a Eduardo Jaramillo, de 78 años, el único acusado por el hecho, tras no encontrar pruebas en su contra para imputarlo.

Durante las declaraciones testimoniales tomadas al hijo de Techera, a sus vecinos y al propio sospechoso, que le alquilaba una habitación al hombre fallecido, todos coincidían en que no hubo ruidos en la previa del hallazgo del cadáver y dijeron que no notaron situaciones extrañas.

Por esos motivos, sumadas a la edad, la fiscal Sánchez ordenó que Jaramillo recuperara la libertad, luego, con el informe de autopsia, confirmó su hipótesis y caratuló la causa como "averiguación causales de muerte".

El jueves la Policía había informado que Carlos Techera, de 48 años, había discutido Eduardo Jaramillo, de 78, por "motivos de convivencia", lo que derivó en el "crimen" de "un balazo en el ojo derecho". Por eso se había ordenado la detención del sospechoso quien, según el mismo reporte, se había escondido en la casa de un familiar.

Cuando fue capturado, el acusado no entendía por qué la Policía se lo llevaba detenido. Horas más tarde, la autopsia comprobó que Techera murió de causas naturales y que las heridas en el ojo derecho habían sido post mortem, aparentemente ocasionadas por su perro.

"Era una herida muy superficial la que tenía y como había una mascota en el lugar, la primera hipótesis indica que así se habría producido", explicó la fiscal Sánchez.

La misma autopsia señaló que Techera, quien tenía un estado de salud delicado ya que meses atrás había sufrido un ACV, murió de un infarto. De hecho, en la casa donde vivía el hombre, no se constataron signos de violencia ni se encontraron pruebas sobre el "homicidio" que la policía le imputó al anciano.

Según fuentes policiales consultadas por el Diario La capital, en un primer momento los uniformados del CPC y la comisaría 11ra. que llegaron al lugar donde estaba el cadáver consideraron que había indicios para sospechar que había ocurrido un crimen.

Sin embargo, con el paso de las horas la fiscal Sánchez dialogó con la médica que había visto el cadáver y comenzaron las dudas sobre el suceso, debido a que el globo ocular estaba intacto y sólo presentaba una escoriación que podía o no ser una herida causada por un balazo.

La autopsia reveló, más tarde, que el cuerpo no tenía lesiones de gravedad y esa marca que presentaba podía ser una mordida de un perro que se encontraba en la casa cuando arribaron los efectivos policiales.