Roxana Bravo (25) actuó con su hermano Armando, a quien la Sexta Cámara le dio la misma pena. Heiner Mendoza fue atacado en la casa que compartía con su mujer e hijo, en Luján de Cuyo, el 8 de diciembre 2013.

Le dieron prisión perpetua a una mujer por matar de 43 puñaladas a su esposo

Por UNO

Por Catherina Gibilaro

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La Sexta Cámara del Crimen condenó ayer a dos hermanos, Roxana (25) y Armando Sebastián Bravo (20), a la pena de prisión perpetua, por haber asesinado con 43 puñalada al esposo de ella, Heiner Mendoza (24), en la vivienda que compartían en Luján de Cuyo.

El tribunal presidido por Marcelo Gutiérrez del Barrio, e integrado por Alejandro Gullé y Alejandra Mauricio, coincidió unánimemente con el pedido del fiscal de Cámara Fernando Guzzo, quien durante su alegato solicitó la pena máxima para ambos.

Estaban imputados por homicidio agravado por el vínculo, que no deja margen para otra pena que no sea perpetua. 

El pedido del Fiscal 

El fiscal Guzzo hizo hincapié sobre los dichos de la mujer de que “un ladrón habían entrado en la casa y lo atacó” para de este modo hacer aparecer el hecho como un robo. El Ministerio Público remarcó que“no hubo manchas hemáticas que no fueran las de los imputados ni de la víctima. Asimismo, las lesiones de Armando Bravo eran compatibles con las del día del crimen. Además, en 4 cuadras se encontraron manchas de sangre, lo que demuestra que el imputado colaboró en el crimen de su cuñado. Sostuvo Guzzo que “ella pedía constantemente perdón, pero si uno no hizo nada, no pide perdón”.

Por estas razones consideró que ambos debían ser acusados como coautores, ya que tuvieron conductas que llevaron a la muerte de Heiner, y agregó que debido a que Armando Bravo conocía la relación que mantenía su hermana con la víctima, debía ser acusado de homicidio agravado por el vínculo.

El abogado querellante, Mariano Tello, adhirió a los planteos realizados por el fiscal y agregó que “este hecho se produjo en presencia del hijo menor de edad –de tres años– que no sólo resultó herido, sino que tuvo que observar el crimen”.

Por otro lado, para la defensa existen dudas más que razonables sobre la autoría de los responsables. Para los abogados, no hubo testigos que vieran a los hermanos asesinar al hombre y sólo escucharon gritos pidiendo ayuda.

Por esta razón pidieron que sean absueltos.

El cruento asesinato 

El sangriento hecho ocurrió el 8 de diciembre de 2013 en la casa que la pareja compartía en la calle 25 de Mayo de Luján. Ese día, la mujer habría mantenido una discusión con Mendoza y tras esto tomó un cuchillo con el que le asestó las puñaladas fatales al joven, en el costado del cuerpo.

De acuerdo con la investigación, los celos habrían sido el detonante del asesinato. Al parecer, Bravo le habría encontrado a su pareja, con quien tenía un hijo de 3 años, un mensaje de texto de otra mujer. Esta versión fue ratificada con la declaración de los familiares de Mendoza, quienes indicaron que el joven tenía intenciones de separarse, una decisión que no era aceptada por Bravo.

En la vivienda donde se produjo el crimen se encontraba el hijito de ambos, quien presenció el tremendo ataque y resultó lesionado.

Varias pruebas inculparon a la mujer. “Está claro que en esa casa hubo una fuerte pelea, porque al parecer se habían tirado hasta con las mesas de luz. También era evidente que él planeaba irse porque había hecho dos bolsos. Para nosotros, descubrió algo y en ese momento ella y alguien más que participó en el asesinato lo atacaron a cuchillazos. El caso tiene todas las características de un crimen pasional, por el ensañamiento con el que han actuado”, confió en ese entonces uno de los pesquisas.

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La Científica fue la encargada de llevar los restos de Mendoza al Forense.
La Científica fue la encargada de llevar los restos de Mendoza al Forense.
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En la foto, la pareja en sus tiempos felices.
En la foto, la pareja en sus tiempos felices.