Un crimen, dos jóvenes que habían empezado a salir y cinco delincuentes que aprovecharon de la oscuridad para someter a la joven y humillar a la pareja. No se trata de una película, sino de algo que, lamentablemente, ocurrió realmente.Era una noche de un calor denso y Valentina se vistió para ir a un cumpleaños de 15. Se puso un mono clarito, tacos y se trenzó el pelo lacio. En la fiesta, cenó y bailó con las otras quinceañeras y, cuando se hicieron las 12, llegó Julián, un chico de 18 años que desde hacía unos meses era su novio, su primer novio. Bailaron juntos un rato largo, pero en el salón el calor era tan pegajoso que decidieron salir a tomar aire al parque. Caminaron de la mano, se sentaron en un tronco del estacionamiento y, cuando Julián escuchó ruidos, le hizo una broma. “Seguro que son sapos”, le dijo. Pero no eran sapos: eran cinco hombres armados y con las caras tapadas que enseguida salieron de entre unos pinos tupidos. Creyeron que sólo iban a robarles, pero no: les preguntaron si eran novios, los arrastraron detrás de un montículo de tierra, los obligaron a tener relaciones sexuales y, como no pudieron, hicieron que Valentina les practicara sexo oral a todos cuando aún estaba encima de Julián.
La pesadilla de Valentina: una violación colectiva en una fiesta de 15
