Todo estaba previsto para que este viernes se defina la situación procesal de José Castro (49), el policía enjuiciado por la muerte de Nicolás Barrera (16) en marzo de 2014. Sin embargo, antes de la lectura de la sentencia el uniformado decidió hacer uso de su derecho a declarar y las partes estuvieron de un acuerdo en producir una última prueba en el expediente.
En la mañana de este viernes, en la Segunda Cámara del Crimen, todo estaba previsto para que se cerrara el debate y los jueces dictaran sentencia. Sin embargo, el cabo José Castro se paró ante el estrado y decidió realizar una última declaración.
El efectivo amplió la indagatoria y fue contundente: "Si hubiera querido matarlo el primer disparo se lo daba en la frente", aseguró, palabras más palabras menos. Es que la hipótesis de la defensa es que Castro disparo cuando se iba corriendo de la escena, tras ser increpado por los dos menores armados. La bala que mató a Barrera ingresó por su glúteo y le atravesó el tórax, perforándole el corazón.
"Venimos sosteniendo que Castro actuó con legítima defensa, actuó con miedo y en defensa de su vida", manifestó uno de sus abogados, Guillermo Nivas -patrocina junto a Carlos Reig-.
Es por esto que los representantes legales del acusado solicitaron un informe al Ministerio de Seguridad para determinar si Castro es tirador profesional y así avalar su coartada. Tanto el abogado querellante como el fiscal Darío Tagua estuvieron de acuerdo en la producción de esta última prueba.
Ahora el debate se reanudará en los primeros días de noviembre. No pueden pasar más de 15 días ya que en ese caso se declarará nulo y se deberá rehacer todo el proceso oral y público. En la reanudación, las partes también ampliarán los alegatos, instancia que ya tuvo lugar el viernes pasado.
Recta final
Cerca de las 20 horas del 20 de marzo de 2014, el cabo José Castro llegaba a su domicilio tras prestar servicio en seguridad bancaria. En la calle conocida como subida de la bloquera, cerca del barrio Los Barrancos de Godoy Cruz, fue abordado por dos jóvenes que intentaron robarle.
Uno de ellos, identificado como Nicolás Barrera, recibió un disparo del arma reglamentaria del efectivo. La bala ingresó por el glúteo del adolescente y le atravesó el tórax, quitándole la vida a los pocos minutos.
El expediente tuvo varias idas y vueltas en la Justicia. Castro pasó de estar detenido a ser sobreseído. Finalmente, la causa llegó a juicio con el cabo en libertad e imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
En los alegatos, el abogado de la familia Barrera pidió prisión perpetua, el fiscal solicitó 13 años de cárcel y los letrados defensores la absolución.



