Por Catherina [email protected]
Iba con sus padres, Alfredo Osorio (21) y Carolina Olmos (23), en la carretela cuando estos atacaron a Paulina Bransini y Antonio Ortega (76), y los tiraron al agua.
La nena de 5 años de la pareja acusada del doble crimen de Maipú vio cómo los mataban
La hijita de 5 años de la pareja acusada de matar a los dos ancianos que aparecieron en un canal de Maipú el domingo pasado fue testigo del cruento suceso y esto le habría provocado un fuerte shock.
Según un vecino, desde el día en que fueron brutalmente asesinados Paulina Bransini y Antonio Ortega (76), la nena lloró ininterrumpidamente varias horas, luego de regresar con sus padres y un hermanito a su casa en el Bajo Luján. La pequeña, quien se encuentra bajo la tutela de su abuela materna desde el arresto de sus padres, ya habría recibido atención médica para ayudarla a sobrellevar las graves imágenes que presenció. La crueldad de los atacantes, Alfredo Osorio (21) y Carolina Olmos (23) –embarazada de dos meses–, hacia el matrimonio fue puesta de manifiesto desde un primer momento, apenas los sorprendieron cuando preparaban un asado, tras haber estado en el santuario de la Virgen de Lourdes, en Agrelo, Luján. Los dos acusados de homicidio criminis causa y que podrían arriesgar la pena de prisión perpetua –si se comprueba que fueron los autores del doble crimen– no tuvieron clemencia alguna hacia los indefensos ancianos. Mientras Ortega se aprestaba a dar los últimos toques al asado, la pareja llegó hasta allí en carretela, acompañada por dos hijos pequeños, la mayor de 5 años y el otro de un año y ocho meses. El ataque fue furibundo a pesar de la indefensión de los dos ancianos. Según un trascendido, quien daba más rienda suelta a su violencia para con ellos, era Carolina Olmos. Sin piedad alguna y mientras Paulina Bransini estaba sentada dentro de su auto –un Citroën 3 C que luego les robaron y quemaron– la habría obligado a bajarse. Cuando la anciana estaba a punto de hacerlo, le cerró con violencia la puerta sobre una de sus piernas la que prácticamente fue quebrada. Esto, mientras Osorio estaba atacando a Ortega, quien al ver el ensañamiento hacia su esposa trató de socorrerla. En ese momento, forcejeó con todas sus fuerzas, pero no pudo evitar que su compañera de toda la vida –llevaban 56 años de casados– fuera arrojada cuando aún estaba viva al agua del canal San Martín, que pasa por el lugar. Después, la descarga de una furia incomprensible habría recaído sobre Antonio, quien trató de defenderse. Su avanzada edad y la inferioridad frente a su atacante hicieron que él también fuera tirado al agua. Todo esto ocurrió en presencia de los dos hijos de la pareja. Especialmente, la nena fue la que sufrió el shock más grande. Asustada, comenzó a llorar mientras sus padres lejos de horrorizarse por lo que habían hecho, se sentaron a comer el asado que había preparado el anciano. Para hoy estaría previsto el recupero de la libertad del menor de 17 años que está a cargo de la jueza de Menores María Fontemacchi y también del cuarto detenido, Mario Daniel Osorio, hermanastro del principal imputado, quien deberá responder por el delito de encubrimiento agravado. En cambio, la pareja acusada del crimen pasó a los penales de Boulogne Sur Mer y El Borbollón respectivamente por orden del Fiscal de Delitos Complejos, Santiago Garay. Inexplicable Descargaron toda su furia. Los agresores arremetieron contra los dos ancianos que estaban totalmente indefensos, disfrutando de un día de camping como solían hacer siempre.




